Colón suma variantes en ataque y Lucas Cano ya empezó a dejar su huella. El delantero, llegado desde el fútbol venezolano, marcó el segundo gol en la victoria ante Miramar Misiones durante la Serie Río de la Plata en Paysandú, y empieza a ganar terreno en la consideración de Ezequiel Medrán.
En sus primeras palabras tras los amistosos, el atacante valoró el proceso de preparación de cara al amistoso que se viene ante Patronato: “Estos partidos sirven para ver cómo estamos en lo futbolístico y en lo físico. Nos ayudan a prepararnos para lo que viene”, explicó, con la mirada puesta en el arranque oficial de la competencia.
Un paso importante en su carrera
Cano no ocultó lo que significa vestir la camiseta rojinegra. “Llego a un club muy grande, que no tiene que estar en esta categoría. Colón tiene historia y merece estar más arriba”, afirmó, dejando en claro que entiende el contexto y la responsabilidad.
Con experiencia previa en la Primera Nacional, donde jugó en clubes como San Martín de Tucumán, Güemes y Chacarita, sabe bien el terreno que pisa: “Es una categoría muy difícil, se juega mucho al roce, a la segunda pelota, es muy intensa. Hay que jugar partido a partido porque todo se define por detalles”.
Qué le pidió Medrán
El delantero contó que el entrenador le dio libertad dentro del frente ofensivo. “Ezequiel me pidió que pueda moverme por todo el frente de ataque. Puedo jugar de nueve o como segunda punta, donde el equipo me necesite”, explicó.
Esa versatilidad le da a Colón una pieza más para un sector donde la competencia es fuerte. Cano lo asume con naturalidad: “El que mejor esté va a jugar. La competencia es sana y nos potencia a todos”.
Adaptación y puesta a punto
Sobre su llegada a Santa Fe, Cano fue sincero: “Me estoy sintiendo cada vez mejor. Venía quizá un poco atrás en lo físico, pero esta pretemporada me vino muy bien. Hace rato no hacía una tan intensa”.
El rodaje en los amistosos le permitió sumar confianza y empezar a mostrar su carta de presentación: el gol.
Un delantero que vive del área
Al describirse, dejó en claro cuál es su esencia: “Soy un delantero que trata de estar siempre cerca del arco, pero también salir a jugar con los compañeros. Lo más importante es que la que quede, meterla”.
Con ese ADN de área y la predisposición para moverse en distintas posiciones de ataque, Cano empieza a meterse en la discusión por un lugar en el once. Y si sigue pagando con goles, su adaptación al Sabalero podría ser más rápida de lo imaginado.