Colón sigue con el foco puesto en terminar de armar la defensa y el margen de maniobra empieza a achicarse. Para Ezequiel Medrán, la necesidad está clara desde hace tiempo: sumar un central zurdo. En ese sentido, tanto la dirección deportiva como la dirigencia se mantienen activas, aunque el escenario está lejos de ser sencillo.
Con el mercado cada vez más exigente, las opciones reales se reducen a dos nombres. En las últimas horas apareció en el radar el uruguayo Gastón Silva, pero según pudo saber Diez en Deportes, esa alternativa no avanza y quedó rápidamente descartada.
Así, el abanico se cierra sobre Federico Rasmussen y Agustín Bravo, que hoy concentran todas las gestiones del club. En el caso de Rasmussen, Godoy Cruz pretende desprenderse de una parte de su pase, condición que genera distancia, ya que Colón solo está en condiciones de negociar un préstamo, sin margen para realizar una inversión.

La situación de Agustín Bravo presenta una complejidad diferente. El defensor rafaelino pertenece a Rosario Central, pero se encuentra a préstamo en Instituto hasta diciembre. Para que la operación prospere, el club rosarino debería repescarlo, algo que es justamente lo que se está intentando gestionar. Aquí, el obstáculo no pasa únicamente por lo económico, sino por la ingeniería contractual que requiere el movimiento.
Bravo es, además, el nombre que más seduce a Medrán, por conocimiento y características, y por eso Colón insiste, aun sabiendo que se trata de una negociación fina y con varios actores involucrados. Por ahora, no hay plan B ni nuevas alternativas en carpeta. El panorama es concreto: dos opciones, negociaciones complejas y una definición que dependerá de hasta dónde pueda estirarse Colón y de cuánto estén dispuestos a ceder los otros clubes.
Un volante más
Con la frustrada incorporación de Kevin López, que duró apenas un día en Santa Fe, el técnico todavía espera por un volante más para terminar de darle forma al plantel.