Salud - Entornos

Domingo 25 de Enero de 2026 - 08:45 hs

Microansiedad cotidiana: qué es y cómo bajarla

Esa inquietud constante que parece pequeña puede afectar mucho más de lo que imaginás.

No siempre la ansiedad se siente como un ataque de pánico. Muchas veces aparece en forma de microansiedad, una tensión de fondo que acompaña todo el día y que se vuelve parte del paisaje. Está ahí cuando revisás el celular sin parar, cuando te cuesta relajarte o cuando sentís que nunca terminás de estar en calma.

La microansiedad suele manifestarse como inquietud física, dificultad para concentrarse, necesidad de estar ocupado todo el tiempo o una sensación de apuro sin motivo claro. No es una crisis, pero sí un goteo constante que desgasta.

Una de las causas más comunes es la sobreestimulación. Notificaciones, pantallas, ruido, pendientes y multitarea mantienen al cerebro en modo alerta permanente. Aunque no lo notemos, el sistema nervioso nunca termina de descansar.

Para bajarla, lo primero es crear micro pausas reales. No se trata de scrollear un poco menos, sino de frenar de verdad. Respirar profundo, mirar por una ventana o estirar el cuerpo durante unos minutos le da al cerebro la señal de que no hay peligro.

Reducir estímulos también ayuda mucho. Silenciar notificaciones, bajar el volumen del entorno o alejarse un rato de pantallas puede generar un alivio casi inmediato.

Mover el cuerpo es otra forma efectiva de liberar tensión acumulada. No hace falta entrenar fuerte, con caminar, estirarse o sacudir el cuerpo unos minutos ya cambia el estado interno.

También sirve anclarte al presente. Prestar atención a lo que estás haciendo, a lo que ves o a lo que escuchás corta el loop mental que alimenta la ansiedad.

La microansiedad no es un fallo personal, es una respuesta a un entorno que no frena nunca. Bajarla no es desaparecerla, es aprender a darle descansos al sistema nervioso para que no viva en modo alerta todo el día.

 

Fuente: Nexofin