Colón está a punto de bajar la persiana en el mercado con una incorporación que el cuerpo técnico marcó como prioritaria desde el primer día. El Sabalero alcanzó un principio de acuerdo con Federico Rasmussen, defensor central zurdo cuyo pase pertenece a Godoy Cruz, y en las próximas horas arribará a Santa Fe para la revisión médica y la firma de su contrato.
De no mediar inconvenientes, el zaguero se convertirá en el 15° refuerzo del plantel que conduce Ezequiel Medrán, completando así el único casillero que aún permanecía vacante en la última línea. La búsqueda no fue casual ni improvisada: el entrenador lo conoce en profundidad y considera que su perfil encaja a la perfección en la estructura que pretende consolidar.
Un pedido explícito de Medrán
Desde el inicio del armado del equipo, el DT hizo hincapié en la necesidad de sumar un marcador central zurdo que equilibrara la zaga. Rasmussen aparece como una pieza ideal por su buen juego aéreo, fortaleza en el duelo individual y lectura táctica, cualidades que le permiten ordenar y liderar desde el fondo.
Su llegada no solo apunta a reforzar el once titular, sino también a elevar la competencia interna, un aspecto que Medrán considera clave para sostener el rendimiento a lo largo de la temporada. Con más variantes y perfiles complementarios, Colón busca una defensa más sólida y confiable.
Un recorrido forjado desde abajo
Nacido el 4 de marzo de 1992 en Coronel Dorrego, Rasmussen se formó en Lanús, aunque su carrera encontró continuidad y crecimiento en el ascenso argentino. Pasó por Flandria y Tiro Federal, antes de afianzarse en Guillermo Brown de Puerto Madryn, donde logró rodaje importante en la Primera Nacional.
Su rendimiento lo llevó luego al exterior, con una experiencia en el fútbol mexicano, y más tarde regresó al país para dar el salto a la Primera División con Sarmiento de Junín, una vidriera que terminó de posicionarlo en la máxima categoría.
Rodaje reciente y experiencia internacional
Desde 2023 en Godoy Cruz, el defensor sumó minutos tanto en torneos locales de AFA como en la Copa Sudamericana, un detalle no menor para un plantel que necesita futbolistas listos para competir sin largos tiempos de adaptación. En la última temporada fue una pieza de rotación habitual en el Tomba, sosteniendo ritmo y continuidad.
A su trayectoria se suma además un antecedente formativo de peso: integró la Selección Argentina Sub-17 que disputó el Mundial de 2009, experiencia que marcó sus primeros pasos a nivel internacional.
Con su inminente arribo, Colón no solo cubre una necesidad puntual, sino que suma experiencia, perfil zurdo y conocimiento del puesto, tres factores que el cuerpo técnico considera determinantes para darle forma definitiva a una defensa que ahora sí queda completa.