La negociación alrededor de José Neris entró en una zona de máxima tensión y quedó expuesta públicamente. En diálogo con el programa colombiano Zona Libre, el empresario argentino Miguel Greco ofreció su versión de los hechos y encendió la polémica con declaraciones de alto voltaje, en medio de los rumores que vinculan al futbolista uruguayo con América de Cali.
Greco comenzó marcando distancia respecto al rol que se le atribuye. Según explicó, no es el representante del jugador, aunque sí contó con una autorización puntual para intervenir en el mercado colombiano. “Tuve un poder fechado el 1 de diciembre para negociar con cuatro clubes de Colombia, entre ellos América de Cali. La gente que maneja a Neris son extorsionadores y van por atrás con la gente del América”, señaló.
El experimentado agente aseguró haber mantenido conversaciones con dirigentes del club vallecaucano y afirmó que posee documentación respaldatoria, tanto de las gestiones realizadas como de una contrapropuesta presentada por América, lo que —a su entender— legitima su participación en el proceso.
Sin embargo, el relato tomó un tono mucho más áspero cuando se refirió al entorno que hoy maneja la carrera de Neris. Grecco lanzó acusaciones severas y denunció maniobras paralelas. “La gente que lo maneja va por atrás con América”, afirmó, y fue más allá al advertir que el conflicto podría terminar en los escritorios de la FIFA.
Desde su óptica, el eje del problema es económico. “Quieren sacar más dinero, nada más”, resumió, convencido de que ese es el motivo por el cual la operación no avanza. En esa línea, recordó que Neris tiene contrato vigente con Colón y subrayó la firmeza de la institución santafesina a la hora de negociar. “Conozco a Colón desde hace 30 años, sé cómo trabajan”, deslizó.
Greco también sembró dudas sobre la real capacidad financiera del club colombiano para concretar la operación. “América no tiene dinero y le siguen mintiendo a la gente”, sostuvo, poniendo en cuestión la solidez de cualquier posible oferta.
El mensaje final fue directo y sin rodeos. Según Grecco, existe una intención clara de excluirlo de la negociación, una situación que, anticipó, podría derivar en un conflicto formal. “Me quieren sacar del negocio. Esto termina en la FIFA”, sentenció.