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Sábado 21 de Enero de 2012 - 00:29 hs

"Asumo toda la responsabilidad", dijo el capitán del crucero

"Si cometí un error estoy dispuesto a asumir toda responsabilidad, pero antes quiero que se hagan las averiguaciones correspondientes", afirmó Francesco Schettino, el capitán al mando del crucero "Concordia" al momento del naufragio que costó la vida de por lo menos 11 personas.

Al centro de todas las acusaciones de la prensa local e internacional, el capitán "cobarde", como definieron a Schettino algunos medios, es respaldado hoy nada más que por su abogado y por una "misteriosa mujer rubia", Domnica Tchermotan, quien lo definió un "héroe".

"Es bueno que primero se encuentren estos errores, después los evaluamos", agregó Schettino por medio de su representante legal, el abogado Bruno Leporatti.

El letrado, por su parte, anunció la presentación de una apelación en contra de la medida de arresto domiciliario que afecta a Schettino, e insistió sobre algunas de las circunstancias que a su juicio demostrarían la correcta actuación de su defendido luego del impacto del buque con las rocas de la isla del Giglio.

"El comandante avisó inmediatamente a la compañía Costa Crociere del problema en el buque 'Concordia'", sostuvo Leporatti, quien negó terminantemente que el capitán se encontrase alcoholizado al momento del accidente.

"Es una estupidez gigante afirmar que Schettino haya tomado más de lo debido esa noche", insistió el abogado, rechazando de esta manera la validez de algunos testimonios en ese sentido publicados en medios italianos.

En particular se insinuó en los medios que, minutos antes de la colisión, Schettino estuviese cenando y tomando vino en compañía de Domnica Tchermotan, una joven mujer moldava de 25 años, que lo habría acompañado también en el puente de mando luego del impacto.

"La misteriosa joven rubia", como es definida por los medios locales, es de los pocos testigos a favor del capitán, aunque rechazó las insinuaciones sobre un supuesto vínculo sentimental entre ellos.
Tareas suspendidas

El crucero "Costa Concordia", que naufragó el 13 de enero ante las costas de la isla italiana del Giglio , se desliza a un ritmo constante de siete milímetros por hora, lo que obligó hoy a interrumpir los trabajos de rescate de los buzos y los planes de remover el combustible de la nave para evitar un posible desastre ecológico .

Este dato fue facilitado por el experto Nicola Costagli, profesor de Ciencias de la Tierra en la Universidad de Florencia (centro) y encargado de seguir la evolución de la nave, quien indicó además que la proa se desliza a mayor velocidad que la popa, de hasta 15 milímetros por hora.

Pese a la imposibilidad de que efectivos de salvamento entren en el barco, las tareas de inspección siguen adelante gracias a un robot teledirigido por cable, con capacidad para descender hasta 500 metros de profundidad y enviar a la superficie las imágenes que capta.

Cari indicó que el robot ya ha inspeccionado dos áreas de la nave, de unos 10.000 metros cuadrados, en la proa y en la popa, al tiempo que detalló que se dispone de otros sistemas de detección, que incluyen mecanismos de tipo acústico que permitirán obtener una idea de la morfología del fondo marino.

Fuente: lanacion.com