Vélez empezó a transitar la cuenta regresiva para visitar a Unión este viernes en Santa Fe, en un partido que marcará el cierre de la fase regular y tendrá incidencia en la definición de los equipos que disputarán los playoffs.
El equipo de Liniers desarrolló este martes una jornada de entrenamiento con especial atención en la preparación física y el funcionamiento colectivo. Primero realizó tareas de fuerza y potencia en el gimnasio y luego trasladó la actividad al campo de juego, donde trabajó con pelota, ejercicios de tenencia y circulación.
La parte central de la práctica estuvo dedicada al fútbol táctico en espacios reducidos. El cuerpo técnico buscó ajustar movimientos, acelerar la toma de decisiones y fortalecer la presión inmediata tras la pérdida de la pelota, pensando en las exigencias que tendrá el compromiso frente al Tatengue.
El plantel velezano volverá a entrenarse este miércoles por la mañana en el predio de Ituzaingó y continuará con la planificación antes de emprender el viaje hacia Santa Fe.
Unión, por su parte, tendrá enfrente a un rival que también buscará cerrar de la mejor manera la etapa clasificatoria. Para el equipo de Leonardo Madelón, será una presentación determinante en la pelea por conseguir un lugar entre los equipos que seguirán en carrera por el título.