Unión llega a la última fecha del Torneo Clausura con una certeza: no puede permitirse otro resultado que no sea ganar. El equipo de Leonardo Madelón recibirá a Vélez este viernes, desde las 19.15, en el 15 de Abril, con la obligación de sumar los tres puntos para sostener sus posibilidades de ingresar a los octavos de final.
Sin embargo, el desenlace no necesariamente llegará esa misma noche: dependiendo de lo que ocurra en otros estadios, el Tate podría tener que esperar hasta el sábado para conocer su destino.
La jornada del viernes tendrá varios focos de atención para el conjunto rojiblanco. A la misma hora que Unión enfrentará al Fortín, Independiente recibirá a Deportivo Riestra y San Lorenzo jugará ante Platense. Esos dos encuentros pueden modificar el panorama de la pelea por los últimos lugares de clasificación.
La posibilidad de resolverlo el viernes
La cuenta más favorable para Unión es también la más sencilla: ganarle a Vélez y que ni Independiente ni San Lorenzo consigan una victoria. Si se produce esa combinación, el equipo santafesino podrá asegurar su lugar entre los clasificados sin necesidad de esperar otros resultados.
Pero existe otro escenario. Si el Tate consigue el triunfo y uno de sus competidores directos gana, la definición quedará abierta y habrá que mirar lo que suceda el sábado. En cambio, si Independiente y San Lorenzo ganan sus respectivos partidos, Unión quedará eliminado, incluso si logra imponerse ante Vélez.
El sábado, la última cuenta
Si la definición se prolonga, el partido entre Gimnasia de Mendoza e Independiente Rivadavia, previsto para el sábado a las 15, será el que concentre la atención rojiblanca. El Lobo mendocino también está por encima de Unión en la tabla y su resultado puede terminar de ordenar la clasificación.
En ese caso, no alcanzará con mirar solamente si Gimnasia pierde: también habrá que considerar la diferencia de gol, un aspecto que puede resultar determinante en la comparación con el conjunto santafesino.
Así, Unión afrontará ante Vélez mucho más que el cierre de su participación en la fase regular. Será una final anticipada, con la obligación de ganar y la posibilidad de evitar que la calculadora siga funcionando. El viernes puede ser una noche de clasificación; si no alcanza, el sábado tendrá la última palabra.