Jorge “Locomotora” Castro se hizo famoso por sus hazañas arriba del ring, pero no fue el único deporte por el que se sintió atraído desde muy joven. El fútbol y Boca Juniors, en particular, fueron su otra gran pasión, que no sólo se encargó de mostrar con orgullo vistiendo sus colores azul y oro en varias de sus presentaciones sobre el cuadrilátero, sino que además lo llevó a subirse junto a La Doce a un paravalanchas de la Bombonera o incluso a viajar a Japón para acompañar al equipo en su consagración en la Copa Intercontinental del 2000 frente al poderoso Real Madrid.
Desde muy joven, Castro iba a ver los partidos del Xeneize a la Bombonera y la fama que fue consiguiendo a lo largo de sus 144 peleas profesionales le dieron la oportunidad de acercarse a grandes figuras con los que compartía esa identificación. Entre ellos, sin dudas, el más destacado fue Diego Maradona, con quien compartió varios asados y momentos íntimos. El “10” era también un apasionado del boxeo.
El 28 de noviembre del 2000, “Locomotora” fue uno de los más de diez mil simpatizantes del Xeneize que viajó a Japón para observar la final por la Copa Intercontinental ante el poderoso Real Madrid, equipo al que llamaban “Los Galácticos”, y que era el gran favorito para levantar el título en Tokio.
Sin embargo, los dos goles de Martín Palermo, una actuación brillante de Juan Román Riquelme y el espíritu ganador de aquel equipo dirigido por Carlos Bianchi le dio una de sus máximas alegrías como testigo privilegiado de aquella victoria por 2-1 en tierras niponas.
Las imágenes de Castro con los colores de Boca se multiplicaron a lo largo de los años. De sus 15 hijos, todos menos uno lo acompañaron en su amor por los mismos colores. Y en el año 2013, se lo vio arriba de un paravalanchas de la Bombonera, invitado por la barra brava del club, junto a su líder, Rafael Di Zeo, durante un partido ante Gimnasia y Esgrima La Plata.
“No soy un barrabrava, soy un hincha común y corriente, como cualquiera. Pero no le doy la espalda a mis amigos. Cuando estuve internado y necesitaba dadores de sangre, la gente de Boca me ayudó mucho, me donaron sangre”, explicó luego sobre aquella situación, en referencia a un fuerte accidente automovilístico que había sufrido en 2005.
Este miércoles, a los 59 años, murió Jorge Castro en la localidad de Morón. Como suelen decir los fanáticos xeneizes, desde hoy “alentará desde la cuarta bandeja”.