La preocupación se instaló en Boca y tiene como protagonista a Leandro Paredes. El capitán xeneize sufrió un desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho y deberá afrontar varias semanas de recuperación, justo cuando el equipo se prepara para una serie de partidos que pueden marcar su temporada.
La lesión se produjo en el empate 2-2 frente a Instituto, por el Torneo Clausura. Paredes había comenzado el encuentro entre los suplentes e ingresó a los nueve minutos del segundo tiempo por Milton Delgado. Sin embargo, su participación duró apenas 16 minutos: sintió un pinchazo en la parte posterior de la pierna derecha y tuvo que dejar la cancha, reemplazado por Santiago Ascacíbar.
Los estudios médicos realizados este sábado confirmaron el diagnóstico y ratificaron que el mediocampista no estará disponible para los próximos compromisos. La noticia representa una baja de peso para el conjunto xeneize, que pierde a uno de sus principales referentes en un tramo decisivo del calendario.
Una baja sensible para la Copa Sudamericana
La primera consecuencia de la lesión será la ausencia de Paredes en la serie de semifinales frente a Vasco da Gama, programada para el 13 y el 20 de octubre. Boca deberá afrontar ambos encuentros sin el futbolista que aporta equilibrio, manejo de pelota y experiencia en el mediocampo.
El problema no se limita al torneo internacional. El capitán también se perderá, en principio, los partidos del Clausura ante Talleres, el 16 de octubre, e Independiente, el 25. Con ese panorama, el cuerpo técnico tendrá que buscar alternativas para reorganizar una zona clave del equipo.
La preocupación ya era evidente después del encuentro ante Instituto. Rodolfo Arruabarrena había anticipado que veía muy difícil la participación del mediocampista en el siguiente compromiso, incluso antes de conocer los resultados de los estudios.
“Lamentablemente se lesionó. Se tendrá que hacer los estudios, pero al salir y por las caras, supongo que para el martes está descartado, es lo que pienso”, había señalado el entrenador.
El Superclásico, una carrera contra el tiempo
La otra gran incógnita es si Paredes podrá estar presente frente a River, en el Superclásico previsto para el 1 de noviembre. Los plazos habituales de recuperación de un desgarro de grado 2 rondan las tres semanas o más, por lo que su regreso dependerá de la evolución y de la puesta a punto posterior.
Aunque el calendario podría darle alguna posibilidad de llegar a ese encuentro, no alcanza con que reciba el alta médica: también necesitará recuperar ritmo futbolístico después de varias semanas sin competencia.
Para Boca, la eventual ausencia del capitán sería un contratiempo importante en un partido que concentra una enorme expectativa. Su capacidad para manejar los tiempos, ordenar la circulación y asumir responsabilidades en momentos de presión lo convierte en una pieza difícil de reemplazar.
Mientras el equipo se prepara para afrontar la serie continental y los compromisos del campeonato local, la recuperación del mediocampista se transformó en una de las principales preocupaciones. Boca ya sabe que perderá a Paredes en una etapa clave y ahora espera que su evolución le permita llegar en condiciones al duelo ante River.