El Consejo Superior aprobó por resolución el Programa de Gestión de la Huella Hídrica en la Universidad Nacional del Litoral, una iniciativa impulsada por la Dirección de Sostenibilidad y Gestión Ambiental.
La medida representa un cambio de paradigma en la planificación universitaria: la UNL deja atrás los esquemas tradicionales de registro aislado de consumos para adoptar la Huella Hídrica, un indicador de estándar internacional que permitirá identificar el impacto en el agua como recurso, a través de evaluar desempeño institucional, detectar ineficiencias y formular acciones correctivas basadas en evidencia científica.
El programa se enmarca en el Plan Institucional Estratégico (PIE) 100+10 y se articula con la Política de Sostenibilidad Ambiental, alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, mas sustantivos como el ODS6.
Herramienta de alcance
El director de Sostenibilidad y Gestión Ambiental de la UNL, Luis Traba, destacó el alcance de la resolución: “La aprobación de este programa representa un cambio cualitativo en la gobernanza ambiental de la UNL. No se trata únicamente de saber cuántos metros cúbicos de agua se consumen en un edificio, también nos proporciona una herramienta técnica y científica rigurosa para evaluar un impacto amplio en el recurso, a través de construir indicadores transparentes, planificar un hábitat universitario sostenible y tomar decisiones basadas en evidencia”.
Próximos pasos
El programa tendrá una primera fase de tres años, coordinada entre el Equipo Ejecutivo Central (DSGA, Secretaría General, Dirección de Obras y Servicios Centralizados y Dirección de Comunicación) y los equipos de cada unidad académica. Entre las acciones previstas se destacan un sistema de monitoreo continuo, una metodología propia de cálculo, campañas de sensibilización comunitaria con el trabajo de distintas áreas como los proyectos de la UNL y en particular de FICH, así como la articulación con Aguas Santafesinas SA y otros organismos del territorio santafesino.
