Luego de que el presidente estadounidense Donald Trump lanzara una advertencia a Reino Unido al asegurar que su administración podría retirarle el apoyo en medio de la disputa con la Argentina por la soberanía de las islas Malvinas, un vocero del gobierno británico ratificó la soberanía sobre el territorio argentino y aseguró que su postura es “clarísima”.
“Los habitantes de las islas Malvinas son británicos y tienen derecho a determinar su propio futuro. Expresaron su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable”, afirmó el funcionario del primer ministro Andy Burnham en declaraciones consignadas por el medio inglés The Guardian.
Las palabras de Trump tuvieron lugar luego de que la semana pasada el diario británico The Telegraph revelara que Estados Unidos, a través de funcionarios del Pentágono, había amenazado a Reino Unido con cambiar su posicionamiento sobre las Malvinas en caso de que el Gobierno no aumentara el gasto en defensa.
En esta misma línea, este martes el portavoz aseguró que el primer ministro dejó en claro desde su primer día en el cargo –el pasado 20 de julio– que cumplirá con sus “compromisos internacionales con sus aliados en materia de gasto en defensa” y que “no cambió de opinión al respecto”.
Quien también se expresó sobre esta situación fue el ministro de Hacienda británico John Healy. “Son británicas y seguirán siendo británicas”, dijo el funcionario según publicó The Times. La respuesta de los ingleses llegó en un contexto en el que continúa el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion en la Cuenca Malvinas Norte, impulsado por la británica Rockhopper Exploration y la israelí Navitas Petroleum.
La cuestión vuelve así a quedar en el centro de la relación entre Washington y Londres, luego de que el Trump planteara públicamente que la postura estadounidense sobre las Malvinas puede ser revisada, en el marco de una discusión para que los laboristas británicos incrementen el presupuesto al área de defensa.
Según el medio británico, este conflicto con el mandatario estadounidense se produjo tras supuestas versiones que apuntaban a que Healey iba a abandonar el compromiso previo de Reino Unido de destinar el 3% de su PIB al gasto en defensa para 2030, decisión que podría dar a conocer cuando presente su primer presupuesto el 28 de octubre.