El intendente Juan Pablo Poletti reunió el viernes al Comité Municipal de Gestión de Riesgos para coordinar las tareas preventivas ante el avance del fenómeno de El Niño y la posibilidad de que durante los próximos meses se registren lluvias intensas en Santa Fe.
El organismo había sido creado en 2008, pero volvió a ponerse en funcionamiento en el marco de la emergencia hídrica declarada por el municipio. La medida se vincula con la Ley Provincial 14.477, que invita a los gobiernos locales a adherir al régimen y fortalecer sus mecanismos de respuesta.
En diálogo con LT10, el coordinador de Gabinete municipal, Víctor Hadad, explicó que “este comité municipal de gestión de riesgos se enmarca dentro de lo que es el marco normativo de la gestión de emergencias en la República Argentina”.
El funcionario precisó que el Decreto Municipal 70/26 declara la emergencia en la ciudad y “pone en funcionamiento el Comité Municipal de Gestión de Riesgo”, creado por la Ordenanza 11.512 y reglamentado en 2010.
El organismo es presidido por Poletti, mientras que el presidente del Concejo Municipal, Sebastián “Checho” Basile, ocupa la vicepresidencia. El director de Gestión de Riesgos, Luis Mariano Cabal, se desempeña como secretario. También participan secretarios municipales y un concejal por cada bloque político.
A la reunión del viernes fueron convocados representantes de Protección Civil de la provincia, la Policía Federal, la Prefectura Naval, el Ejército, la Cruz Roja, Cáritas, el Instituto Nacional del Agua, el gremio ASOEM y distintas instituciones científicas, académicas y sociales.
Hadad detalló que el comité se organiza mediante cuatro comisiones dedicadas a “la prevención por un lado, con los preparativos por otro, con la comunicación y con la recuperación”. Esos espacios tendrán a su cargo la articulación concreta con organismos técnicos, instituciones y equipos que trabajan diariamente en los barrios.
Respecto de la situación regional, señaló que “hoy por hoy el fenómeno de El Niño, si bien ya se evidencia, está más que nada asentado en la cuenca del río Uruguay, no tanto en la cuenca del río Paraná”. Esa situación, sostuvo, brinda “una ventana de tiempo para comenzar con las tareas propias de prevención”.
El escurrimiento, la principal preocupación
El coordinador de Gabinete indicó que el eje inmediato está puesto en las condiciones del sistema hídrico de la ciudad. “La principal preocupación, por supuesto, tiene que ver con el mantenimiento de los desagües, de los canales, de las estaciones de bombeo, de los 54 puntos de bombeo y con las 5.800 bocas de tormenta que hay en la ciudad para que se mantengan limpias de residuos”, detalló.
Pese a las obras realizadas durante las últimas décadas, Hadad reconoció que todavía existen dificultades en diferentes sectores. “Hoy el principal problema o uno de los principales problemas o preocupaciones tiene que ver con el escurrimiento”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que el funcionamiento del sistema no depende únicamente de las intervenciones estatales. “La ciudad necesita que el agua escurra” y “los residuos no se pueden tirar en cualquier lugar”, advirtió.
Hadad aseguró que los equipos municipales encontraron numerosos elementos que bloqueaban canales y conductos. “Nos hemos cansado de sacar de canales heladeras, ruedas, partes de vehículos”, ejemplificó, y sostuvo que estas situaciones pueden reducir la capacidad de respuesta frente a una lluvia abundante.
Sobre los reservorios, afirmó que “se está trabajando permanentemente” y reconoció que algunos presentan mayores dificultades por la acumulación de residuos. Para atenderlos, indicó que existen operativos coordinados entre el municipio y la Provincia con personal y maquinaria.
“Nosotros queremos apelar una vez más a la generación de conciencia”, manifestó. Según explicó, la Municipalidad realiza recorridas por escuelas, instituciones y vecinales para informar sobre los riesgos y pedir colaboración a los habitantes.
El funcionario recordó las inundaciones sufridas por Santa Fe y planteó que la prevención requiere una tarea compartida. “No queremos volver a ver las imágenes que vimos todos en los años anteriores”, expresó. También afirmó que los gobiernos provincial y nacional se encuentran a disposición para colaborar ante una eventual emergencia.
Compras ante la emergencia
En paralelo, el Ejecutivo municipal solicitó al Concejo autorización para agilizar la adquisición de insumos, equipamiento y servicios que puedan resultar necesarios. Hadad aclaró que la medida no supone eliminar controles ni abandonar los procedimientos administrativos.
“La emergencia no implica saltar procedimientos administrativos, sino posibilitar que los tiempos de los procesos administrativos se acorten de la manera más razonable posible”, explicó.
El coordinador de Gabinete señaló que desde diciembre de 2023 se realizaron inversiones, reparaciones de bombas y mejoras en la flota municipal. Sin embargo, consideró necesario contar con herramientas que permitan responder con mayor rapidez si se agrava el escenario hídrico.
Hadad sostuvo que se buscará reducir los plazos ordinarios y que la compra directa quedará reservada para situaciones “en donde esto sea insalvable”. El objetivo, resumió, es que la emergencia se convierta en la prioridad al momento de adoptar decisiones, mientras continúan las tareas preventivas en desagües, reservorios y estaciones de bombeo.