Cada 17 de junio, la figura de Martín Miguel de Güemes vuelve a ocupar un lugar central en la memoria histórica argentina. El líder de los Infernales y pieza clave de la lucha por la Independencia murió en 1821 tras ser herido en combate; sin embargo, más de dos siglos después, su legado sigue generando debates sobre el verdadero alcance de su aporte a la construcción del país.
Martín Güemes Arruabarrena —periodista, historiador, gestor cultural, ensayista y chozno del héroe nacional— habló con LT10 y planteó que la imagen tradicional de Güemes como un simple caudillo guerrillero resulta insuficiente para comprender su importancia histórica.
El actual presidente del Instituto Güemesiano de Salta explicó que desde hace años trabaja en la difusión de la figura de su antepasado y en la construcción de vínculos con otras provincias, entre ellas Santa Fe.
"Hace unos cuantos años trabajamos para constituir el Instituto Lópeziano en Santa Fe. Hemos hecho algunos actos, algunas charlas e incluso el año pasado concretamos una reunión entre las autoridades de ambos institutos para sellar una hermandad y lograr la instalación de un busto de Estanislao López en Salta", recordó.
Al analizar el lugar que ocupa el militar en la historiografía argentina, sostuvo que existe una visión simplificada que se consolidó con el tiempo.
"Primero, hay con Güemes una leyenda que oculta la realidad: la del gaucho guerrillero que en guerra de guerrillas defendió la frontera norte", afirmó. Al respecto, agregó que esa interpretación, basada en encasillarlo como un combatiente regional, deja de lado aspectos centrales de su trayectoria.
"Güemes era un criollo de una familia de mucha posición dentro del Imperio Español y fue un militar de carrera. La inició a los 13 años y, hasta su muerte a los 36, recibió los ascensos en el campo de batalla o conduciendo a la victoria a las tropas patrias", destacó.
Para el historiador, la verdadera dimensión del prócer aparece al analizar su relación con José de San Martín y el rol que desempeñó en el plan continental de emancipación: "Fue San Martín, en la estrategia más importante de la historia de América del Sur, el que le dio a este táctico genial los cargos más importantes".
En ese sentido, remarcó que la defensa del norte argentino resultó decisiva para el éxito de las campañas libertadoras. "Derrotó al ejército de de la Serna y permitió que San Martín pudiera cruzar los Andes y liberar a Chile porque había un plan combinado. Después, en el año 20, volvió a salvar a la patria cuando quedó solo defendiendo la posición contra los realistas del Alto Perú", señaló.
Arruabarrena también cuestionó la idea de que su antepasado haya sido únicamente un conductor de milicias rurales. "Tenía un ejército de 6000 milicianos, cuerpos de élite, de caballería, fábricas de pólvora y una organización de espías", enumeró. "Esa figura de Güemes fue minimizada geográficamente y desvalorizada militarmente", sintetizó.
Durante la entrevista, también se refirió a aspectos menos conocidos de su personalidad. A partir de cartas y documentos históricos, describió a un hombre cercano a los sectores populares y con una sólida formación intelectual.
"Se identificó mucho con la gente humilde. Tenía una enorme cercanía con nuestros mestizos y nuestros gauchos", expresó. Entre las anécdotas familiares que sobreviven al paso de las generaciones, recordó las visitas que realizaba a una cocinera llamada Eulogia para disfrutar de comidas típicas, lejos de las responsabilidades del gobierno y del campo de batalla.
Además, destacó su capacidad literaria: "Güemes era un poeta, escribía muy bien". Antes de finalizar, compartió una de las frases que mejor lo representan: "La revolución es un vidrio delgado que a cualquier viento de la historia se quiebra".
Feriado Nacional
Sobre el reconocimiento nacional alcanzado a partir de la instauración del feriado del 17 de junio, Arruabarrena consideró que todavía queda camino por recorrer.
"El feriado nacional es un punto de partida, no un punto de llegada", aseguró. Asimismo, explicó que la vigencia de su legado excede el mero homenaje histórico: "La política de Güemes, orientada a que bajo la bandera de la patria se pudiera dar la redención social, sigue siendo actual. Demuestra que bajo el patriotismo puede haber una reparación para la gente humilde y también la construcción de una patria grande".
A más de dos siglos de su fallecimiento, la figura de Martín Miguel de Güemes continúa creciendo en el relato histórico nacional. Para su chozno, el desafío sigue siendo el mismo: comprender que detrás del mito del caudillo gaucho existió un estratega militar, un dirigente político de fuste y uno de los protagonistas fundamentales de la independencia sudamericana.