La despedida de Luis Miguel Rodríguez sigue dejando emociones en el mundo Colón. Luego de la multitudinaria fiesta que se vivió el domingo en el Brigadier López, el club decidió prolongar ese momento inolvidable con un video homenaje que rápidamente se viralizó en las redes sociales y que volvió a despertar lágrimas, recuerdos y agradecimientos entre los hinchas sabaleros.
La producción audiovisual repasa distintos momentos de la carrera del Pulga en Santa Fe, combinando imágenes de sus goles, festejos, consagraciones y escenas del partido homenaje, con la presencia de su esposa e hijos en el cierre de una jornada cargada de simbolismo. Todo acompañado por frases que marcaron su paso por la institución y que hoy forman parte de la memoria colectiva rojinegra.
La gloria no se compra.
— Club Atlético Colón ⭐ (@ColonOficial) June 16, 2026
¡Gracias por todo, Pulga! ♥️🖤 pic.twitter.com/2cos9ES1uJ
Uno de los pasajes más emotivos del video rescata una reflexión del propio Rodríguez sobre lo que significó su etapa en Colón. "Un orgullo porque uno vino acá a Santa Fe no a buscar esto, sino a buscar la gloria del club", se escucha decir al tucumano, en una frase que resume el vínculo que construyó con la institución y que terminó explotando con la histórica conquista de la Copa de la Liga Profesional en 2021.
También aparece el testimonio de Wilson Morelo, uno de sus socios futbolísticos más recordados, quien destacó el impacto que tuvo el Pulga dentro y fuera de la cancha. Mientras tanto, un relato cargado de emoción repasa cómo Rodríguez se transformó en una figura capaz de cambiar la historia deportiva del club y convertirse en una referencia para varias generaciones de hinchas.
El cierre del video es una síntesis perfecta de lo que representó el Pulga para Colón. Rodeado de su familia, caminando por el césped del Brigadier López y recibiendo el cariño de miles de sabaleros, queda en evidencia que su legado trasciende los goles, los títulos y los récords. Porque más allá de cualquier estadística, Luis Miguel Rodríguez logró algo reservado para muy pocos: quedarse para siempre en el corazón de Colón.