El policía detenido tras ingresar a una vivienda en barrio Liceo Norte permanecerá en prisión preventiva luego de un acuerdo alcanzado entre la defensa y el fiscal del caso, el Dr. Ignacio Lascurrain. La medida cautelar se pactó ante la aparición de un elemento contundente: el uniformado enfrenta un pedido de seis años de prisión efectiva en Rosario por un caso de abuso sexual.
En diálogo con LT10, el abogado defensor del imputado, Dr. Iván Leguiza, confirmó el acuerdo procesal y explicó que la compleja situación judicial de su cliente en el sur provincial modificó la estrategia de la defensa.
El giro en la causa local se dio al entrecruzar los datos del detenido con la Fiscalía de Género de Rosario. Allí, el agente ya cuenta con una acusación formal, presentación de pruebas y apertura a juicio por el abuso sexual de una empleada policial que prestaba servicios en la Guardia de Infantería de la Unidad Regional II.
"Ante el pedido de condena de seis años de cumplimiento efectivo en Rosario, ameritaba pactar la prisión preventiva aquí en Santa Fe. Lo conversamos también con el fiscal regional, el Dr. Jorge Nessier, para evaluar los pasos a seguir", detalló Leguiza.
El abogado admitió que, si bien el reciente hecho en la capital provincial podría dirimirse en una pena condicional de hasta tres años, el escenario en Rosario es mucho más severo. "Por la naturaleza del delito contra la integridad sexual, lo mínimo que podría recibir son cuatro años de prisión efectiva. La víctima fue convocada y manifestó su firme intención de avanzar con la acción penal hasta las últimas consecuencias", señaló.
El estado del policía y la versión de la defensa
Al momento de su detención, el policía prestaba servicios administrativos en la Sección Perros de la Unidad Regional II bajo un régimen de tareas diferentes; no portaba chaleco policial ni arma reglamentaria.
Respecto al hecho ocurrido en barrio Liceo Norte, donde se denunció que el sospechoso intentaba abrir picaportes de la zona, Leguiza expuso la versión de su cliente: "Él sostiene que no estaba armado, que se equivocó de vivienda debido a un severo estado de ebriedad y que el portón del domicilio era parecido al de su casa en el sur. Según su relato, fue el dueño de la propiedad quien estaba armado y le efectuó tres disparos".
El defensor confirmó que el imputado ingresó al Hospital José María Cullen con un cuadro de alcoholismo agudo y severo, y aclaró que no existía ningún tipo de relación previa ni conocimiento entre su defendido y las víctimas del barrio del norte de nuestra ciudad.
El Dr. Leguiza anticipó que, a pedido de la familia del policía, analiza asumir también la representación técnica en la causa por abuso sexual radicada en el sur provincial.
"Primero voy a interiorizarme en lo que dictamine el fiscal Lascurrain sobre las actuaciones locales y luego viajaré para revisar el legajo de Rosario, del cual aún no tengo copias. Este es el primer delito contra la propiedad que se le imputa a mi cliente, ya que no cuenta con antecedentes previos de esta índole", concluyó.
