Nacionales - Mercado laboral

Martes 19 de Mayo de 2026 - 10:20 hs

Un estudio revela que el 63% de los trabajadores gana menos de un millón

José Rodríguez de la Fuente investigador de del Instituto Gino Germani y el Conicet habló sobre el informe que da cuenta de que nueve de cada diez puestos creados en los últimos dos años son de baja calificación.

Actualizado: Martes 19 de Mayo de 2026 - 10:26 hs

La transformación del mercado laboral argentino empieza a mostrar un cambio profundo en la calidad del empleo. Mientras caen los puestos registrados y protegidos, crecen formas de trabajo más inestables, sin aportes y con ingresos que no alcanzan para cubrir la canasta básica.

Así lo planteó José Rodríguez de la Fuente durante una entrevista con LT10, al analizar un informe elaborado por el Instituto Gino Germani y el Conicet que revela que nueve de cada diez empleos creados en los últimos dos años son de baja calificación.

“El trabajador que empieza a aparecer es el cuentapropista de baja calificación”, explicó el investigador. Y aclaró que no se trata del “emprendedor” tradicional con inversión o estructura propia, sino de personas que sobreviven con changas o trabajos informales. “Estamos hablando de empleos de baja calificación, empleos en los que no hay un capital invertido”, sostuvo.

Según detalló, el estudio muestra que en los últimos dos años se perdieron alrededor de 250 mil puestos asalariados formales; es decir, empleos registrados con aportes jubilatorios, vacaciones pagas y cobertura laboral. Al mismo tiempo, también cayó el trabajo informal clásico en relación de dependencia, mientras crecieron formas aún más precarias de ocupación.

“Lo que vemos es que ha aumentado el empleo precario, el empleo que ni siquiera es monotributo”, señaló. En ese sentido, advirtió que muchas veces se pone el foco en plataformas como Uber o Pedidos Ya, pero remarcó que el fenómeno actual va más allá: “Estamos hablando de trabajo que ni siquiera tiene monotributo”.

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El informe también introduce el concepto de “derrame invertido”, una idea que cuestiona la teoría de que una mejora económica en determinados sectores termina generando beneficios para el resto de la sociedad. “Acá lo que estamos viendo es que las personas que están más abajo en la estructura social están perdiendo los estándares laborales que tenían para continuar el ajuste de esta economía”, explicó Rodríguez de la Fuente.

En esa línea, afirmó que muchas familias sostienen su economía a partir de un mayor esfuerzo cotidiano y más horas de trabajo. “El día a día implica que muchas más personas salgan a trabajar, que muchas más personas tomen más empleo y más horas de trabajo”, indicó.

El relevamiento además advierte sobre el deterioro de los ingresos. De acuerdo con el investigador, el 63 % de los trabajadores argentinos gana menos de un millón de pesos sumando todos sus empleos. “Hay sectores que están por debajo de ese promedio, como la construcción, el comercio o el trabajo en casas particulares”, detalló.

Al comparar esos ingresos con el valor de la canasta básica, Rodríguez de la Fuente remarcó la dificultad creciente para sostener un hogar. “El promedio está cerca de los 700 mil pesos y la canasta básica supera el millón y medio”, señaló.

Nueve de cada diez trabajos creados en los últimos 2 años son de baja calificación

El estudio también identifica un aumento del endeudamiento familiar como estrategia para sostener el consumo. “Empiezan a aparecer muy fuerte el préstamo bancario y los préstamos familiares, sobre todo en los sectores más bajos”, afirmó.

Otro de los puntos que destacó el investigador es que el fenómeno se observa en todo el país, aunque algunas regiones muestran un deterioro más acelerado del empleo formal. “Cuyo está siendo muy afectada y también notamos caídas importantes en el Gran Buenos Aires y en la Patagonia”, explicó.

Además, alertó sobre las consecuencias sociales de este escenario laboral. “El esfuerzo que implicó para muchos hogares salir de una situación de pobreza genera un estrés social muy fuerte”, sostuvo. Y agregó: “Estamos hablando de gente que trabaja más de 40 horas semanales y que ya naturaliza eso como algo normal”.

Audio: José Rodríguez de la Fuente

Fuente: LT10

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