Debido al recorte de fondos por parte de Nación, la obra del nuevo aulario de la UNL se encuentra paralizada desde hace siete meses. La construcción presenta un avance del 27% y la empresa a cargo ya solicitó la rescisión del contrato.
Marcelo Saba, secretario de Obras y Servicios de la UNL, explicó a LT10 que "es una obra emblética en la Costanera Este. contemplaba la construcción de 18 aulas comunes para uso compartido entre cinco facultades de la univeridad".
Saba indicó también que, actualmente, "completar la obra demandaría unos 5.000 millones de pesos, mientras que el presupuesto anual total de la universidad para obras y mantenimiento ronda los 2.500 millones".
En la segunda etapa de la obra, la misma queda neutralizada, ya que la empresa no tiene recursos para continuar y no recibe los fondos necesarios.
"El 11 de mayo, un día antes de la marcha universitaria por el reclamo de la ley de Financimiento Universitario, nos enteramos por el boletín oficial que los fondos que sirven de imputación preventiva, para la validez del contrato de obra pública, fueron direccionado a otras partidas del Estado Nacional, por lo cual esta obra tiene su fin", explicó Saba.
Cabe señalar que más de diez universidades nacionales atraviesan conflictos similares vinculados a obras de infraestructura paralizadas.