Samira Sussman vive en la República Argentina desde hace 11 años debido a la labor diplomática de su esposo. A pesar de la distancia, mantiene un vínculo profundo con su tierra natal, aunque decidió no regresar desde 2017 hasta que el actual gobierno caiga.
Por LT10, Sussman ofreció una visión descarnada sobre la situación en Medio Oriente y la naturaleza del gobierno de Irán, al que califica sin titubeos: "El régimen iraní... es un sistema mafioso, demónico... que no está al servicio de la gente, sino de una ideología que ni siquiera ellos creen".
La economía del hambre y la represión
Según Sussman, la población iraní se encuentra atrapada entre la miseria económica y una represión sangrienta. Describe un escenario donde el salario promedio es de 50 dólares, mientras que los precios de los alimentos son internacionales, lo que provoca que "la gente no pueda ni comprarse 250 gramos de queso o media docena de huevos". Mientras el pueblo sufre carencias básicas, ella denuncia que el régimen ha gastado aproximadamente 2,5 trillones de dólares en planes nucleares y militares en las últimas décadas.
La respuesta del Estado ante el descontento social ha sido, según su relato, devastadora. Sussman menciona que en manifestaciones recientes la cifra de muertos ha sido escalofriante, llegando a estimaciones de entre 40.000 y 80.000 personas en pocos días, siendo la mayoría jóvenes y niños. "No tienen piedad hacia nadie", afirma, comparando la facilidad con la que el régimen mata a sus ciudadanos con quien "aprieta a una hormiga en el patio".
El pedido de intervención externa
Una de las revelaciones más impactantes de la entrevista es el apoyo de una gran parte de la sociedad iraní a los ataques externos contra el régimen. Sussman sostiene que el 70% de la población apoya la guerra y ha enviado mensajes a líderes internacionales pidiendo ataques contra las cúpulas del poder. La razón, explica, es la asimetría de fuerzas: "Nosotros ni en 1000 años con manos vacíos, sin arma, la población no está armada, no podríamos matar a esta gente, este cuartel mafioso".
Para ella, las acciones militares de Estados Unidos e Israel no están dirigidas al pueblo, sino a desmantelar la infraestructura del terror: "Están puntualmente arruinando los cuarteles militares... las fábricas de drones o instalaciones que eran clandestinos". Asegura que, una vez que las capas represoras sean eliminadas, "la gente misma sale... la gente va a salir y va a tomar al país".
Una advertencia para Argentina
Finalmente, Sussman advierte que la amenaza iraní no es algo lejano para el Cono Sur. Señala la influencia del régimen en países como Venezuela y Bolivia, y su presencia en la zona de la Triple Frontera. Respecto a la seguridad local, es tajante en su consejo: "Argentina nunca debería haber dejado los brazos colgados, no solo en este momento", recordando que el peligro ha sido constante, especialmente tras el atentado a la AMIA.