“Para mí este no es un tema coyuntural ni de agenda política por un caso puntual. Lo vengo planteando desde que era ministro de Seguridad de la provincia”, sostuvo Pullaro, quien recordó que ya hace más de seis años advertía sobre las dificultades del Estado para detener, encarcelar y aislar a menores que cometen delitos violentos extremos.
El mandatario señaló que en su momento fue duramente criticado por sectores del sistema político y judicial. “Me destrozaron por izquierda y por derecha cuando planteaba bajar la edad de imputabilidad. Lo hice cuando no tenía herramientas para aislar a sicarios menores que eran utilizados por organizaciones criminales”, afirmó.
Pullaro destacó que Santa Fe cuenta hoy con múltiples políticas de prevención y contención social, como el programa Nueva Oportunidad, que alcanza a más de 26 mil jóvenes, además de los programas Abre y Abre Familia, orientados a la revinculación escolar y el acompañamiento en contextos vulnerables. “Por eso también la violencia ha bajado”, señaló.
Sin embargo, advirtió que existen casos de menores que cometen delitos violentos y son captados por organizaciones criminales justamente porque no pueden ser encarcelados. “Son utilizados como recursos porque el Estado no tiene herramientas para aislarlos de la sociedad”, explicó.
En ese marco, el gobernador planteó que el debate no debe centrarse únicamente en la edad, sino en el tipo de delito. “Yo creo que un delito grave tiene que tener una condena grave. La imputabilidad no tiene que ser por edad, sino por delito. El homicidio está culturalmente y moralmente condenado desde la niñez; todos saben que es una acción negativa”, argumentó.
Pullaro sostuvo que deben considerarse el tipo de delito, la intención y el dolo, y que la ley debe brindar herramientas para encarcelar y aislar a quienes ejercen violencia extrema. “Queremos seguir bajando la violencia y para eso necesitamos normas adecuadas a los tiempos que vivimos. El Código Penal fue pensado para otro momento y hoy la criminalidad organizada tiene una estructura diferente”, afirmó.
Finalmente, el gobernador confirmó que está dispuesto a exponer su postura ante el Congreso Nacional si es convocado. “Lo hice hace dos años cuando Patricia Bullrich me pidió que defienda la ley antimafia y lo volvería a hacer. Voy a hablar con los legisladores de Unidos y les voy a dar mi posición, con casos concretos, sobre las dificultades que tenemos como Estado provincial para perseguir delitos cometidos por menores”, concluyó.
