El nuevo Colón se sigue construyendo, pero todavía tiene una zona sin cerrar. Mientras la pretemporada avanza y el equipo suma rodaje, Ezequiel Medrán mantiene un pedido firme: necesita un marcador central zurdo. No es un capricho, es una convicción futbolera.
La llegada del paraguayo Sebastián Olmedo cubrió una parte del plan, aunque no alcanzó para dar por cerrada la defensa. El entrenador busca un segundo zaguero con un perfil distinto, que complemente lo que ya tiene y le dé alternativas reales en una temporada larga. Por eso, el tema aparece una y otra vez en las conversaciones con Diego Colotto, que maneja el día a día del mercado.
La dificultad está clara: centrales zurdos hay pocos y de nivel, menos todavía. La búsqueda se vuelve quirúrgica, porque no se trata solo de sumar por sumar, sino de encontrar a alguien que esté a la altura del desafío y del contexto del club.
En ese escenario reaparece un nombre conocido. Colón no se resigna con Federico Rasmussen. El defensor de 33 años no recibió las propuestas de Primera División que esperaba y eso había puesto un freno a las gestiones. Sin embargo, la historia cambió y en Santa Fe volvieron a levantar el teléfono, incluso con la posibilidad de hacer un esfuerzo económico mayor al previsto.
Se los dije hace 10 días que era uno de los apuntados, cuando se decía q si salía del tomba era sólo para jugar en 1ra. No vaya a ser q esté finde este por Santa Fe, para convertirse en jugador de Colón. https://t.co/C6yHfhcS3G
— Matias Lorefice (@MatiLorefice) January 17, 2026
Rasmussen siente que su ciclo en Godoy Cruz está terminado, aunque se pretende un cargo para liberarlo. Aún así, hoy es el nombre que más consenso genera puertas adentro y el que encabeza la lista de prioridades. Medrán espera. Colotto negocia. Y Colón sabe que esa última pieza puede marcar la diferencia entre un equipo armado y uno realmente competitivo. El mercado todavía no se cerró y el Sabalero va por su zaguero.