Unión arrancó esta semana aún inhibido y, más allá de tener un cupo habilitado hasta el 10 de marzo, no tiene en carpeta sumar refuerzos. La postura es clara. Por un lado, el entrenador Leonardo Madelón está conforme con el plantel y, por otro, el contexto económico tampoco permite salir a buscar una pieza más.
A esto se suma un impedimento formal: el club mantiene un reclamo en la FIFA por una deuda con el delantero ecuatoriano José Angulo. Según informó Diez en Deportes, el monto ronda los 90.000 dólares que no pudieron ser transferidos en su momento. Si bien hubo intentos de alcanzar un acuerdo antes de su salida, no prosperaron y el jugador decidió accionar.
De todos modos, en la dirigencia no lo consideran un tema urgente en el corto plazo, ya que no está en los planes incorporar. Sin embargo, sí aparece como una cuestión a resolver pensando a futuro para evitar mayores complicaciones administrativas.
Así, Unión transita este tramo del campeonato con el plantel actual, enfocado en lo deportivo y con la confianza del cuerpo técnico, mientras la inhibición queda como un frente abierto que más temprano que tarde deberá cerrarse.