Unión empieza a mover fichas con decisión en el mercado de pases y uno de los nombres que tomó fuerza en las últimas horas es el de Rodrigo Saravia. El volante uruguayo llegó a un acuerdo con los dirigentes de Belgrano para rescindir su contrato y quedó en libertad de acción, un escenario que despeja el camino para que el club santafesino avance en las negociaciones por su incorporación.
La posibilidad aparece en un momento puntual: Leonardo Madelón pidió reforzar el centro del mediocampo, una zona sensible del equipo, y Saravia reúne condiciones que el entrenador valora especialmente. No solo por sus características futbolísticas, sino también porque ya lo dirigió y conoce de primera mano su potencial.
Un viejo conocido del DT
El vínculo entre Madelón y Saravia se remonta a su paso por Gimnasia y Esgrima La Plata, donde el entrenador logró darle continuidad y protagonismo. En aquel ciclo, el uruguayo se consolidó como una pieza funcional, con despliegue, lectura táctica y capacidad para desempeñarse tanto como volante central como interior.
Esa experiencia dejó una huella positiva en el cuerpo técnico, que hoy lo vuelve a mirar como una alternativa confiable para aportar equilibrio y presencia física en la mitad de la cancha, un sector que Unión busca fortalecer con urgencia.
La incógnita del ritmo futbolístico
Si bien el interés es concreto, en Santa Fe hay un aspecto que genera atención: la falta de continuidad reciente. Saravia atravesó un período con poco rodaje en FK Rostov, en Rusia, durante la primera parte del año, y recién en el segundo semestre logró sumar minutos.
Los números reflejan ese recorrido irregular: fue titular en los dos encuentros de Copa Argentina que disputó Belgrano, completando los 180 minutos, y participó en siete partidos del Torneo Clausura, con un total de 670 minutos en cancha. Una carga inferior a la esperada para un futbolista que, de llegar, estaría llamado a ocupar un rol central en el esquema de Madelón.
Perfil y recorrido
El pase de Saravia pertenece a MMR Sports Group. Formado en Racing de Montevideo, tuvo un paso por Peñarol antes de desembarcar en Gimnasia en 2022, donde mostró su mejor versión bajo la conducción de Madelón. Luego, su transferencia al fútbol ruso y la posterior llegada a Belgrano frenaron esa progresión que había generado expectativas.
Ahora, con la rescisión ya acordada en Córdoba, el mediocampista vuelve a estar en el radar de un entrenador que confía en él y que considera que puede recuperar su mejor nivel en un contexto conocido.
Unión, atento a un movimiento clave
Con el mercado abierto y la necesidad de sumar jerarquía en la zona media, Unión analiza los pasos a seguir. Saravia aparece como una opción concreta y con el aval del entrenador, en una negociación que podría tomar velocidad en las próximas horas. En Santa Fe saben que el desafío no solo será cerrar su llegada, sino también lograr que el volante recupere ritmo y continuidad para transformarse en la pieza que Madelón imagina.