Desde hoy, los teléfonos celulares importados ingresan al país sin pagar aranceles aduaneros, luego de que el Gobierno nacional confirmara la eliminación total de ese impuesto. La decisión busca incrementar la competencia en el mercado y provocar una baja de precios que, según estimaciones oficiales, podría rondar el 30 %, aunque las autoridades advirtieron que el efecto no se sentirá de manera inmediata.
El ministro de Economía, Luis Caputo, definió la medida como «un nuevo paso en la eliminación de impuestos que permitirá mayor oferta y precios más competitivos». En la misma línea, el portavoz presidencial, Manuel Adorni, sostuvo en redes sociales que se trata de «menos impuestos, más competencia y mejores precios para todos».
La quita total del arancel se apoya en el decreto 333/25, publicado en mayo de 2025, cuando el gravamen ya había sido reducido del 16 % al 8 %. Con esta nueva etapa, el impuesto pasa directamente a 0 %. En ese mismo esquema, el Gobierno había eliminado también las alícuotas para celulares, aires acondicionados y televisores fabricados en Tierra del Fuego, que pasaron del 9 % al 0 %.
Además, se redujeron los impuestos internos a televisores y consolas de videojuegos importadas, que bajaron del 19 % al 9,5 %. Desde el Ejecutivo sostienen que estas decisiones «mejorarán las condiciones de oferta, reducirán los precios de mercado y facilitarán el acceso de los consumidores, promoviendo la inclusión digital y el desarrollo tecnológico».
Sin embargo, la medida generó una fuerte preocupación en el sector sindical. Desde la seccional Río Grande de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), su secretario adjunto, Marcos Linares, advirtió que la eliminación de aranceles «va en contra de la producción nacional» y «complica aún más la situación de la industria fueguina».
El dirigente recordó que durante 2025 el gremio llevó adelante un paro por tiempo indeterminado que paralizó la producción electrónica en la isla y remarcó que el régimen industrial representa el 78 % de la economía provincial, con alrededor de 8.500 puestos de trabajo vinculados a la industria electrónica.
El esquema productivo de Tierra del Fuego fue creado en 1972 y, por ley, exime del pago de impuestos nacionales a las actividades que se desarrollan en la provincia, un beneficio que históricamente incentivó la radicación industrial y que ahora vuelve a quedar en el centro del debate.