El guardavidas Maximiliano Prensky, del sector de El Torreón en Mar del Plata, relató cómo fue el operativo de rescate y prevención que permitió evitar una tragedia mayor durante el meteotsunami que afectó a la Costa Atlántica en las últimas horas, en una jornada marcada por altísimas temperaturas y playas colmadas de turistas.
Prensky, con 28 años de experiencia como guardavidas, aseguró que nunca había visto un fenómeno similar en la ciudad. “A eso de las 4.15 o 4.30 de la tarde el mar empezó a retirarse de una manera rara, algo que no tenía que pasar. Ahí nos dimos cuenta de que algo no estaba bien”, explicó.
Según su testimonio, mientras el mar se retiraba, varias personas comenzaron a quedar en situación de riesgo dentro del agua. “Había gente que no podía salir, el agua los arrastraba y pedían auxilio. Salimos corriendo con todos los guardavidas y logramos sacar a esas personas”, contó.
Tras esa primera intervención, los guardavidas tomaron una decisión clave de prevención: desalojar a la gente del agua antes de que ocurriera algo peor. “Por experiencia, cuando el mar se retira suele venir un tsunami. No sabíamos qué iba a pasar, pero sacamos a todos del agua por prevención”, relató.
Minutos después, el fenómeno se confirmó. “No fue una ola puntual, fue como una marea que entró de golpe y el nivel del agua subió cerca de un metro y medio. Empezamos a sacar a la gente mayor que estaba cerca de las piedras, porque si no estaban los guardavidas ahí, se podían ahogar o golpearse”, señaló.
El ingreso repentino del agua generó escenas de caos y corridas en la playa, con personas tropezando y cayendo mientras intentaban huir hacia la costa. Sin embargo, Prensky destacó que la rápida reacción evitó consecuencias graves. “Si no actuábamos rápido, hoy estaríamos hablando de una tragedia”, afirmó.
Además, explicó que se formó un remolino peligroso cerca de las escolleras, lo que obligó a desplegar motos de agua para rescatar a nadadores que se encontraban mar adentro y no habían advertido lo que ocurría en la orilla. “Los sacamos a todos hacia un lugar seguro. Gracias a Dios, no había nadie cuando volvió a entrar el agua”, agregó.
Si bien desde el Servicio Meteorológico Nacional se explicó que se trató de un meteotsunami, generado por condiciones atmosféricas y no por movimientos sísmicos, Prensky sostuvo que el comportamiento del mar fue claramente anómalo. “Fue un mini tsunami, pero tsunami al fin. Lo he visto en otras partes del mundo”, aseguró.
Finalmente, el guardavidas se mostró orgulloso del trabajo del equipo y remarcó la importancia de la experiencia y la prevención. “Tenemos compañeros increíbles y un operativo de seguridad muy bueno. Ahora sabemos que, si vuelve a pasar algo parecido, hay que actuar igual o más rápido”, concluyó.