La cuenta regresiva para los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 ya está en marcha, pero Rusia y Bielorrusia volverán a quedar al margen en términos simbólicos.
El Comité Olímpico Internacional (COI) confirmó que los deportistas de ambos países no podrán competir bajo su bandera ni con su himno, manteniendo la condición de atletas neutrales individuales para la cita que se disputará del 6 al 22 de febrero.
La decisión se sostiene desde el inicio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, en 2022, cuando ambos países recibieron sanciones deportivas globales. Si bien en marzo de 2023 se habilitó la participación de atletas rusos y bielorrusos bajo estatus neutral, la expectativa de una eventual flexibilización quedó descartada por las autoridades olímpicas en los últimos días.
La presidenta del COI, Kirsty Coventry, fue contundente al respecto. En una entrevista con el diario italiano Corriere della Sera, aseguró que “a estas alturas, nada cambiaría la decisión ya tomada: atletas neutrales a nivel individual”, incluso si se firmara un tratado de paz antes del inicio de los Juegos.
Este esquema implica, además, que solo podrán competir atletas de disciplinas individuales, dejando automáticamente fuera a los deportes por equipos. En los Juegos Olímpicos de París 2024, bajo esta misma normativa, participaron 15 atletas rusos y 17 bielorrusos, todos sin representación nacional, una situación que volvió a generar debate por sus consecuencias deportivas y simbólicas.
Milán-Cortina será uno de los primeros grandes eventos globales de 2026 y reunirá a deportistas de 91 países en 16 disciplinas. Sin embargo, para Rusia y Bielorrusia, el escenario olímpico seguirá siendo atípico: sin bandera, sin himno y sin presencia institucional, en una decisión que el COI considera firme y que trasciende el desarrollo político inmediato.