La fiesta que empezó como un festejo de amigos ya se volvió un clásico en el país. El domingo se llevó a cabo una nueva edición en las afueras de la ciudad de Paraná y más de 50 mil personas se hicieron presentes para disfrutarla.
Los disfraces fueron de los más variados y llenaron de color una noche de agradables temperaturas y nada de lluvias.
De los participantes, muchos eligieron Santa Fe para alojarse e incluso compraron paquetes turísticos para disfrutar de todo el fin de semana en la ciudad; contó Claudia Martínez, periodista paranaense en diáologo con Fabián al mediodía.
Lo que sorprendió a muchos es que la mayoría de los asistentes provenía de provincias vecinas como Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe.