Un preocupante caso de vulnerabilidad infantil movilizó a las fuerzas de seguridad y a los organismos de protección de menores en la noche de este sábado. Dos hermanas de 12 y 13 años debieron ser resguardadas por el personal policial luego de huir de la vivienda de su abuela materna, donde presuntamente eran víctimas de constantes insultos y agresiones físicas.
El episodio se conoció alrededor de las 21:00, cuando los efectivos del Comando Radioeléctrico de Santa Fe fueron comisionados a un domicilio ubicado en Pasaje Cayastá al 4800, en el norte de la capital provincial. Allí se entrevistaron con el denunciante, un hombre de 64 años y abuelo de las víctimas, quien alertó a las autoridades sobre la situación de desprotección que atravesaban sus nietas y el motivo por el cual se habían escapado de la casa de su otra abuela.
Ante la gravedad del relato y la necesidad de priorizar el interés superior de las menores, los uniformados se comunicaron de inmediato con la Secretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia (cuyas directivas de intervención inmediata se coordinaron con el Servicio Local de la Niñez). Una profesional de turno del organismo dispuso el traslado urgente de las dos hermanas a la sede gubernamental para que recibieran contención y fueran evaluadas por la psicóloga de guardia.
Una vez concluidas las entrevistas psicofísicas y tras el examen médico de rigor a cargo de la facultativa policial en turno, el Servicio Local determinó que las actuaciones administrativas continuaran bajo la órbita de la Secretaría de la Niñez para el seguimiento del entorno familiar.
Por razones de jurisdicción, las actuaciones correspondientes se derivaron a la comisaría de la zona, donde las menores permanecieron en un espacio seguro y bajo estricto resguardo hasta el arribo de las autoridades de Niñez, quienes formalizaron la entrega de las niñas a un familiar responsable que garantizara su cuidado.