El Tomba ajusta detalles para un duelo clave ante el Sabalero. Recuperaciones en marcha, una baja casi confirmada y varias incógnitas marcan la previa.
Miércoles 30 de Octubre de 2013 - 16:55 hs
La pobreza oficial es de 4,7%
Para el Gobierno, una familia tipo no es pobre si gana más de $ 1717 al mes; las estimaciones privadas advierten que el índice se ubicaría hoy entre 25 y 30%.
En el país del Indec, la pobreza es un problema que está cerca de ser un recuerdo de otras épocas. La manipulación de precios para medir la inflación logró que, en las planillas del organismo oficial de estadística, las personas pobres sean el 4,7% de la población total. Bajo la línea de indigencia, en tanto, el Gobierno ubica a sólo 1,4% de los argentinos.
Esos índices, que corresponden al primer semestre de este año, fueron difundidos ayer por el Indec, junto con la estimación de que serían 1,19 millones los pobres y 367.000 los indigentes. Por definición, están bajo la línea de pobreza quienes no logran acceder a una canasta de bienes y servicios básicos que, para el Indec, vale $ 1717,86 (dato de septiembre; en junio era algo inferior) si se trata de satisfacer las necesidades de una familia de cuatro personas. Indigentes son quienes viven en hogares donde los ingresos no alcanzan para la alimentación más básica. Los datos del Gobierno sostienen que alcanza con $ 750,57 para que, durante todo un mes, coman dos adultos y dos niños.
Para calcular los índices se compara el ingreso que las familias declaran percibir con el costo que tienen las canastas básicas mencionadas según cómo esté integrado el hogar. Por esta razón, la subestimación de precios hace que los índices sociales sean bajos, pero que -al igual que ocurre con la inflación- no reflejen la realidad.
Una mirada a los datos por regiones permite sorprenderse con tasas de indigencia inferiores al 1% en ciudades como Jujuy, Salta, La Rioja y Santiago del Estero. En el conurbano bonaerense los indigentes son el 1,7%, en tanto que la pobreza afecta al 5,4%, según el Indec. De los 31 centros urbanos medidos, el que tiene menos pobreza es el Gran La Plata (1%), mientras que La Rioja y Santa Rosa encabezan el ranking de menor indigencia, con tasas cercanas a cero.
Según el informe, la pobreza está en caída constante. En la primera mitad de 2012 había sido de 6,5% y en el período siguiente, de 5,4 por ciento.
"Con un estancamiento en la creación de empleo y un desgaste en la capacidad de compra de la clase media, que entonces derrama menos hacia las personas que dependen de la economía informal, lo que debería esperarse del dato del primer semestre es una suba de la pobreza", señaló Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.
Esa casa de estudios hace cada año una amplia medición de la realidad social, que ahora está en su etapa de relevamiento de datos. En 2012, el trabajo reveló una pobreza de 26,9%, tasa superior en más de cuatro veces a la oficial. La principal explicación a la diferencia está en el monto de ingresos que necesita un hogar para no ser pobre. "La canasta de pobreza para una familia está entre $ 3500 y $ 3750 y la indigencia, entre $ 1700 y $ 1900", afirmó Salvia, con base en estudios no oficiales. Con esos datos, y en un contexto inflacionario, estimó que la pobreza sería de entre 25 y 30% de la población. Para el segundo semestre, recordó, puede haber tenido impacto positivo la mejora de la Asignación Universal por Hijo, que pasó de $ 340 a $ 460 en junio, sobre el final del último período medido por el Indec.
El sociólogo destacó que, justamente, uno de los puntos para observar es que buena parte de los ingresos de los hogares ubicados en los estratos más bajos provienen de programas sociales o de trabajos precarios, y no de un empleo estable y con derechos. Eso alimenta el rasgo de "ficción" que tienen los índices oficiales.
Esos índices, que corresponden al primer semestre de este año, fueron difundidos ayer por el Indec, junto con la estimación de que serían 1,19 millones los pobres y 367.000 los indigentes. Por definición, están bajo la línea de pobreza quienes no logran acceder a una canasta de bienes y servicios básicos que, para el Indec, vale $ 1717,86 (dato de septiembre; en junio era algo inferior) si se trata de satisfacer las necesidades de una familia de cuatro personas. Indigentes son quienes viven en hogares donde los ingresos no alcanzan para la alimentación más básica. Los datos del Gobierno sostienen que alcanza con $ 750,57 para que, durante todo un mes, coman dos adultos y dos niños.
Para calcular los índices se compara el ingreso que las familias declaran percibir con el costo que tienen las canastas básicas mencionadas según cómo esté integrado el hogar. Por esta razón, la subestimación de precios hace que los índices sociales sean bajos, pero que -al igual que ocurre con la inflación- no reflejen la realidad.
Una mirada a los datos por regiones permite sorprenderse con tasas de indigencia inferiores al 1% en ciudades como Jujuy, Salta, La Rioja y Santiago del Estero. En el conurbano bonaerense los indigentes son el 1,7%, en tanto que la pobreza afecta al 5,4%, según el Indec. De los 31 centros urbanos medidos, el que tiene menos pobreza es el Gran La Plata (1%), mientras que La Rioja y Santa Rosa encabezan el ranking de menor indigencia, con tasas cercanas a cero.
Según el informe, la pobreza está en caída constante. En la primera mitad de 2012 había sido de 6,5% y en el período siguiente, de 5,4 por ciento.
"Con un estancamiento en la creación de empleo y un desgaste en la capacidad de compra de la clase media, que entonces derrama menos hacia las personas que dependen de la economía informal, lo que debería esperarse del dato del primer semestre es una suba de la pobreza", señaló Agustín Salvia, coordinador del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.
Esa casa de estudios hace cada año una amplia medición de la realidad social, que ahora está en su etapa de relevamiento de datos. En 2012, el trabajo reveló una pobreza de 26,9%, tasa superior en más de cuatro veces a la oficial. La principal explicación a la diferencia está en el monto de ingresos que necesita un hogar para no ser pobre. "La canasta de pobreza para una familia está entre $ 3500 y $ 3750 y la indigencia, entre $ 1700 y $ 1900", afirmó Salvia, con base en estudios no oficiales. Con esos datos, y en un contexto inflacionario, estimó que la pobreza sería de entre 25 y 30% de la población. Para el segundo semestre, recordó, puede haber tenido impacto positivo la mejora de la Asignación Universal por Hijo, que pasó de $ 340 a $ 460 en junio, sobre el final del último período medido por el Indec.
El sociólogo destacó que, justamente, uno de los puntos para observar es que buena parte de los ingresos de los hogares ubicados en los estratos más bajos provienen de programas sociales o de trabajos precarios, y no de un empleo estable y con derechos. Eso alimenta el rasgo de "ficción" que tienen los índices oficiales.
Fuente: lanacion.com
Seguí leyendo
María Pía Camuglia Yost es oriunda de Maciel (departamento San Jerónimo). Con gran esfuerzo de ella y su familia consiguió la medalla dorada. Hablamos con ella y con su mamá, Nadia. Escuchalas.
El Sabalero suma buenas noticias en la previa del choque del domingo y el DT analiza variantes obligadas y tácticas.
El delantero salió lesionado en el primer tiempo ante Celta de Vigo y se perderá el resto de la temporada.
Desde el gobierno provincial informaron que continúan con la investigación y que pronto podrían llevarse a cabo varios allanamientos.
La agrupación Comunidad relevó más de 300 propiedades en alquiler en la ciudad y cruzó los datos con los ingresos. Entre alquiler y servicios básicos llegar a fin de mes es imposible.
En el marco de la construcción del nuevo puente Carretero, Santo Tomé sufre una transformación explosiva que incluye el derrumbe de un vivienda y la remodelación del Boulevard Mitre.
La baja de Marcelo Estigarribia obliga a rearmar el ataque y abre la puerta a una variante táctica que el DT casi no utilizó en su cuarto ciclo.