Fueron un par de horas de mucha incertidumbre. La imagen de Lionel Messi con gestos de mucho dolor sobre el césped del Camp Nou recorrió el mundo y generó sensaciones de todo tipo. Luego, la calma: Barcelona confirmó que sólo se trató de un golpe en la rodilla izquierda.
Y esta mañana, más tranquilidad aún. La Pulga llegó con su auto al entrenamiento del elenco catalán en la ciudad deportiva sin dolor ni molestia alguna y realizó diferentes ejercicios en el gimnasio para observar la evolución de la zona afectada por el impacto.
“Me encuentro bien, por suerte sólo fue un golpe”, manifestó el delantero argentino en un acto publicitario. “Cuando iba en la camilla pensé en lo peor, en el dolor que tenía, en que iba a estar mucho tiempo fuera de la cancha”, añadió.
El delantero argentino, que se encuentra a un tanto de alcanzar la marca anual de 85 del alemán Gerd Müller, podría jugar el domingo contra Betis. “Acabé la jugada con un tiro al arco porque pensé que era la última pelota que iba a tocar por mucho tiempo”, comentó.