Un grave episodio de inseguridad sacudió este viernes a la madrugada al barrio Piquete de Las Flores. Una distribuidora ubicada en la esquina de Castelli y pasaje Paraná fue blanco de un asalto por cuarta vez, de forma consecutiva, terminando en un violento enfrentamiento que dejó al propietario herido y a un delincuente arrestado, quien es menor de edad.
Cansado de los constantes robos, el dueño del comercio, un hombre de 57 años, decidió quedarse a pernoctar en el local para custodiar su fuente de trabajo. "Lunes, martes, miércoles y jueves estuvieron empecinados en entrar. Ya me habían sacado un montón de mercadería y cigarrillos; prácticamente me vaciaban las estanterías", relató la víctima a LT10.
Según el testimonio, los delincuentes ingresaban por el patio trasero para evitar las cámaras de seguridad del frente. Esta madrugada, alrededor de las 02:30, dos malvivientes saltaron los techos e ingresaron al inmueble.
El momento de mayor tensión se vivió cuando los delincuentes se encontraron con la hija del comerciante en la parte posterior del local. "Ella es la que forcejea con el delincuente. Cuando escucho los gritos, salgo corriendo y veo que él la está apuntando. Al verme, me apunta a mí y dispara", detalló el hombre, todavía conmocionado.
El proyectil rozó la cabeza del comerciante, provocándole una herida superficial. "Sentí el chispazo y me tocó la cabeza. Gracias a Dios y a la Virgen fue solo un roce", agregó. En medio de la lucha y en un acto de defensa propia, la joven logró herir al asaltante con un arma blanca para repeler el ataque.
Tras el disparo, la policía llegó rápidamente al lugar. Un adolescente de 16 años fue aprehendido y trasladado a un centro asistencial bajo custodia, quedando a disposición de la Justicia de Menores. El fiscal de adultos en turno, el Dr. Estanislao Giavedoni, también intervino en las primeras actuaciones para determinar el grado de legítima defensa de las víctimas.
A pesar de que el local se encuentra a escasos 200 metros de la Comisaría 10ma, el propietario y los vecinos denunciaron el abandono de la zona. "No es por defender a la comisaría, pero no dan abasto. Además, acá el problema son los chicos que se juntan en el pasaje a drogarse; rompen los focos de luz y usan el lugar de 'aguantadero'. Ya estamos cansados de llamar para que limpien y sigue siempre igual", concluyó el comerciante.
