LT10 - Cambio del escenario social

Martes 20 de Noviembre de 2012 - 14:07 hs

Del 8N al 20N: se expande el clima de protesta en el país

Análisis de Mariano Spezzapria de la agencia NA. Un mes malo para el gobierno que parece haber perdido los favores de la ciudadanía. Lo que viene

Las imágenes que predominan en el primer paro  nacional de la era kirchnerista confirman que muy difícilmente  puedan sacar rédito de la medida sindicalistas como Hugo Moyano,  aunque también ratifican el crecimiento de un clima de protesta  que se expande por distintos sectores de la sociedad.

De hecho, según pudo saber Noticias Argentinas fue el propio  Moyano quien decidió que el paro de esta jornada no contara con  una movilización central, temeroso de que pudiera compararse su
convocatoria con la multitudinaria marcha de protesta contra el  Gobierno nacional que se conoció como el 8N.

Por eso Moyano y otros dirigentes como Pablo Micheli, líder de  la CTA opositora, dieron rienda suelta a agrupaciones sociales y  sindicales de base para la realización de piquetes que apuntalan
el paro, pero que al mismo tiempo le dan al Gobierno la chance de  canalizar críticas en una estudiada estrategia comunicacional.

El novedoso acercamiento de Moyano a sindicalistas de  izquierda, con los que hasta hace poco tiempo atrás no hubiera  compartido una medida de fuerza, sólo se puede explicar por el  quiebre de la alianza que benefició al Gobierno entre 2003 y 2011, pergeñada y cultivada por el ex presidente Néstor Kirchner.

En medio de su pelea con el cristinismo, que lo marginó del  cuadro oficialista, Moyano tampoco duda en compartir espacio con  dirigentes como Luis Barrionuevo -que hace años abandonó la CGT  ahora conocida como Azopardo- ni el propio Micheli, pese a que  siempre se opuso a la personería jurídica de la CTA.

La agenda que despliega el jefe Camionero tiene, igualmente,  puntos de contacto con socios tan disímiles: la eliminación del  Impuesto a las Ganancias, que se lleva un sueldo completo al año
del 30 por ciento de los trabajadores; las críticas a la nueva ley de ART, las asignaciones familiares y las obras sociales.

Al margen de sus aliados ocasionales, este martes Moyano se  anotó dos puntos a su favor en el enfrentamiento con los gremios  que le dieron la espalda en la CGT: los ferrocarriles del área
metropolitana estaban paralizados casi en su totalidad y más de la mitad de los comercios porteños permanecían cerrados.

Por eso la Ciudad de Buenos Aires tenía muy escasa actividad -tampoco funcionaban los bancos-, aunque se hacía difícil  establecer la dimensión real de la huelga, porque muchísima gente
que cotidianamente llega a la Capital decidió no viajar o intentó  y no pudo conseguirlo debido a los piquetes.

Así las cosas, es dudoso que figuras como Moyano salgan  fortalecidas en términos políticos y es improbable que sus  alianzas se repitan en el futuro, aunque jornadas como la de este  martes condensan -en sintonía con lo que sucedió el 8N- un clima  social adverso a los intereses de la Casa Rosada.

Fuente: na

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