El economista Rubén Lo Vuolo advierte que el crecimiento económico ilimitado es inviable en un planeta de recursos finitos y cuestiona la capacidad del mercado para liderar una transición ecológica voluntaria sin intervención estatal.
Miércoles 31 de Octubre de 2012 - 17:10 hs
La Argentina exportó más pollo que carne vacuna en lo que va del año
El sector avícola del país se ubica entre los cinco mayores exportadores del mundo; la producción bovina cae debido a los controles oficiales.
Podría denominarse como el boom del pollo en el país de la vaca. La Argentina exportó más carne de aves que de ganado vacuno en lo que va del año. El sector avícola acumula años de un vertiginoso crecimiento debido a inversiones en tecnología y a una abundante y barata oferta de granos que multiplicó su producción y lo colocó entre los cinco mayores exportadores del mundo.
Los controles oficiales fueron la principal causa de la merma productiva de la carne vacuna y de la caída del país del tercer puesto que ocupaba en el 2005 al décimo que ostenta actualmente en el ránking global de exportadores.
Entre enero y agosto del 2012, la Argentina exportó 163.000 toneladas de carne de aves por unos 265 millones de dólares, casi un 19 por más en términos interanuales, según cifras oficiales. En el mismo período, el país vendió 125.993 toneladas de cortes bovinos, un 28,2 por ciento menos que en igual lapso del 2011.
"Es un número récord que tiene que ver con la productividad, los precios y la escala que tenemos", explicó Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), que congrega a las firmas productoras de pollos -el principal producto aviario del país- de Argentina.
El ejecutivo agregó que el sector apunta a exportar 600.000 toneladas en el 2017. Un factor clave en la productividad del sector es la amplia disponibilidad de alimento animal que hay en la Argentina que está entre los primeros proveedores mundiales de maíz y soja, que son más baratos en el mercado interno porque el Gobierno cobra impuestos a las exportaciones.
Domenech pronosticó que este año el país producirá más de 2 millones de toneladas de carne aviaria, por encima de los 1,78 millones del 2011, y que las exportaciones de todos los productos avícolas -contemplando productos no alimenticios llegarán a entre 330.000 y 340.000 toneladas.
"A nivel genético tenemos cada vez mejores resultados en la generación de peso en menos tiempo", dijo el presidente de CEPA.
Los principales destinos del pollo argentino son Venezuela, China, Sudáfrica y Chile. Pero aún está lejos de Brasil y Estados Unidos, las potencias exportadoras que dominan el mercado internacional.
Mientras la industria avícola pegaba un salto, el sector cárnico vivió en la última década un retroceso -que siguió a años de estancamiento- del que recién empezó a salir, lentamente, en el 2010.
Algunas fuertes sequías y, particularmente, los intentos por regular la actividad del Gobierno del presidente Néstor Kirchner -entre el 2003 y el 2007- y después de Cristina, golpearon al sector.
En los primeros ocho meses del año la producción de carne vacuna creció un 2,6 por ciento -respecto del mismo período del año previo- a 1,69 millones de toneladas, según datos oficiales.
Las exportaciones, sin embargo, siguen cayendo por los impuestos que cobra el fisco y por un tipo de cambio que vuelve poco competitiva la carne argentina, según la cámara de la industria cárnica Ciccra.
La facturación, de todos modos, es todavía mayor que la del sector avícola, y llegó a 682 millones de dólares en el período.
Sin embargo, pese a los inconvenientes que podrían significar un alza en los costos y una caída en la demanda internacional por la desaceleración económica global, las exportaciones avícolas podrían pronto acercarse a esa cifra.
"El proyecto nuestro es estar para el 2017 en 2,5 millones toneladas de producción -un 25 por ciento más que este año- y exportar 600.000 toneladas", concluyó Domenech, de la cámara avícola.
Los controles oficiales fueron la principal causa de la merma productiva de la carne vacuna y de la caída del país del tercer puesto que ocupaba en el 2005 al décimo que ostenta actualmente en el ránking global de exportadores.
Entre enero y agosto del 2012, la Argentina exportó 163.000 toneladas de carne de aves por unos 265 millones de dólares, casi un 19 por más en términos interanuales, según cifras oficiales. En el mismo período, el país vendió 125.993 toneladas de cortes bovinos, un 28,2 por ciento menos que en igual lapso del 2011.
"Es un número récord que tiene que ver con la productividad, los precios y la escala que tenemos", explicó Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), que congrega a las firmas productoras de pollos -el principal producto aviario del país- de Argentina.
El ejecutivo agregó que el sector apunta a exportar 600.000 toneladas en el 2017. Un factor clave en la productividad del sector es la amplia disponibilidad de alimento animal que hay en la Argentina que está entre los primeros proveedores mundiales de maíz y soja, que son más baratos en el mercado interno porque el Gobierno cobra impuestos a las exportaciones.
Domenech pronosticó que este año el país producirá más de 2 millones de toneladas de carne aviaria, por encima de los 1,78 millones del 2011, y que las exportaciones de todos los productos avícolas -contemplando productos no alimenticios llegarán a entre 330.000 y 340.000 toneladas.
"A nivel genético tenemos cada vez mejores resultados en la generación de peso en menos tiempo", dijo el presidente de CEPA.
Los principales destinos del pollo argentino son Venezuela, China, Sudáfrica y Chile. Pero aún está lejos de Brasil y Estados Unidos, las potencias exportadoras que dominan el mercado internacional.
Mientras la industria avícola pegaba un salto, el sector cárnico vivió en la última década un retroceso -que siguió a años de estancamiento- del que recién empezó a salir, lentamente, en el 2010.
Algunas fuertes sequías y, particularmente, los intentos por regular la actividad del Gobierno del presidente Néstor Kirchner -entre el 2003 y el 2007- y después de Cristina, golpearon al sector.
En los primeros ocho meses del año la producción de carne vacuna creció un 2,6 por ciento -respecto del mismo período del año previo- a 1,69 millones de toneladas, según datos oficiales.
Las exportaciones, sin embargo, siguen cayendo por los impuestos que cobra el fisco y por un tipo de cambio que vuelve poco competitiva la carne argentina, según la cámara de la industria cárnica Ciccra.
La facturación, de todos modos, es todavía mayor que la del sector avícola, y llegó a 682 millones de dólares en el período.
Sin embargo, pese a los inconvenientes que podrían significar un alza en los costos y una caída en la demanda internacional por la desaceleración económica global, las exportaciones avícolas podrían pronto acercarse a esa cifra.
"El proyecto nuestro es estar para el 2017 en 2,5 millones toneladas de producción -un 25 por ciento más que este año- y exportar 600.000 toneladas", concluyó Domenech, de la cámara avícola.
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