El economista Rubén Lo Vuolo advierte que el crecimiento económico ilimitado es inviable en un planeta de recursos finitos y cuestiona la capacidad del mercado para liderar una transición ecológica voluntaria sin intervención estatal.
Miércoles 31 de Octubre de 2012 - 10:17 hs
Cómo pudo Mauro Martín burlar el derecho de admisión
Pese a que su huella digital lo delató dos veces, el líder de la barra logró ingresar en el Monumental; se cambió la vestimenta y pudo ver el partido; cómo seguirá la investigación por los incidentes
En el fútbol argentino nada es lo que parece. Si el domingo, minutos antes del comienzo del superclásico, la agencia oficial Télam distribuía las fotos de los efectivos policiales retirando del estadio a Mauro Martín, el líder de la barra de Boca sobre el que pesa el derecho de admisión, dos días después, otras fotos desmienten el accionar de las fuerzas de seguridad. En varias redes sociales circularon ayer fotos y videos que muestran a Martín en las entrañas del Monumental. Eso sí, Martín se cambió la indumentaria: en lugar del buzo oficial del seleccionado argentino que portaba al ser expulsado del estadio por la policía, para ocupar su lugar en el corazón de la hinchada optó por una remera de Boca. Un ejemplar del modelo nuevo, azul oscuro, con vivos amarillos y las letras del auspiciante principal en el centro. Y cambió un gorrito blanco por uno azul. Mismas zapatillas blancas y negras; ídentico pantalón.
¿Cómo logró el líder de la barra burlar un dispositivo de 1200 policías que costó cerca de un millón de pesos? La reconstrucción de los hechos empieza cuando Martín se prestó al Sabed, la herramienta impulsada desde el Ministerio del Interior para erradicar la violencia de los estadios que se basa en los datos biométricos de las personas. Al poner sus dedos en la primera computadora, Martín fue identificado. Negó ser él. Los policías le pidieron repetir la prueba, en otro dispositivo. Sus dedos volvieron a delatarlo. Esta vez, no se negó.
Eran las 13.45 del domingo cuando la policía le labró el acta correspondiente -a la que accedió LA NACION-. Luego, el momento fue inmortalizado, aunque sólo las lentes de la agencia Télam tuvieron el privilegio de las instantáneas. En ellas, Martín aparece retratado con el subcomisario De Feo y el comisario Roberto Brondo, jefe del área de prevención de la violencia en el fútbol. Ante las reiteradas consultas de LA NACION en esa dependencia, se informó que Brondo estaba ocupado, y que toda la información al respecto (lo sucedido en el superclásico) sería canalizada a través del área de prensa de la Policía Federal. "No le podemos brindar información", fue la escueta respuesta. Ante la requisitoria periodística sobre su retrato junto a Mauro Martín y su ingreso en el estadio, la respuesta fue idéntica: "No le podemos brindar información". Hubo varios intentos posteriores para hablar con el funcionario, todos fallidos.
Lo que sucedió después, aseguran, escapó a los encargados del Sabed. Las computadoras hicieron su trabajo. En todo caso, hubo una cadena de errores. "Nada es infalible", señaló una fuente que pidió anonimato y conoce cómo se manejan los violentos en las canchas. Minutos después, y mientras Florencio Randazzo, ministro del Interior, anunciaba desde el autódromo Oscar y Juan Gálvez que a Mauro Martín le habían aplicado el derecho de admisión, el líder de La 12 pergeñaba su ingreso.
Antes del partido, a Martín le habían prohibido el ingreso; la agencia Télam difundió esta foto | Télam
Martín pudo haber ido con su entrada -Boca sólo vendió tickets a los socios- hacia cualquier punto de ingreso para los visitantes, evadiendo los controles de los efectivos que lo habían identificado. En la tribuna xeneize, sin embargo, corrió otra versión: que las fotos sacadas con la Policía eran una puesta en escena acordada a cambio de permitirle el ingreso al superclásico. Algunos testigos que fueron al partido comentaron que Martín "siempre estuvo muy tranquilo" y que, de hecho, había encabezado la caravana desde la Bombonerita hacia el Monumental.
Una vez en la cancha, las fotos ubican a Martín debajo de Maximiliano Mazzaro -de remera celeste y gorrita azul y oro- y cerca de su hermano Gabriel. Pese a las evidencias, oficialmente negaron la presencia del líder de La 12 en el Monumental: "Mauro Martín no ingresó al estadio", dijo Darío Ruiz, Subsecretario de Seguridad de la Nación, en C5N. Ayer también se supo que, en principio, la actuación policial y el control en los ingresos también será investigada por el fiscal contravencional poreño Roberto Brotto, quien durante esta semana recabará todos los elementos de prueba sobre los incidentes.
66 son los integrantes de La 12 sobre los que pesa el derecho de admisión y no pueden ingresar en los estadios.
Schiavi y Sosa declararon en San Fernando
Dos jugadores de Boca prestaron declaración por un incidente que ocurrió hace seis meses. Rolando Schiavi y Franco Sosa acudieron al juzgado de paz de San Fernando para dar su versión sobre lo que pasó el 16 de abril, a la salida del estadio de Tigre, luego del partido en el que el conjunto de Victoria se impuso por 2-1. Esa noche, hinchas del Matador y futbolistas xeneizes se insultaron mutuamente, hubo golpes de puño y hasta balas de goma por parte de la policía. Por el mismo hecho, Santiago Silva había declarado el lunes ante la jueza de paz Patricia Carranza.
¿Cómo logró el líder de la barra burlar un dispositivo de 1200 policías que costó cerca de un millón de pesos? La reconstrucción de los hechos empieza cuando Martín se prestó al Sabed, la herramienta impulsada desde el Ministerio del Interior para erradicar la violencia de los estadios que se basa en los datos biométricos de las personas. Al poner sus dedos en la primera computadora, Martín fue identificado. Negó ser él. Los policías le pidieron repetir la prueba, en otro dispositivo. Sus dedos volvieron a delatarlo. Esta vez, no se negó.
Eran las 13.45 del domingo cuando la policía le labró el acta correspondiente -a la que accedió LA NACION-. Luego, el momento fue inmortalizado, aunque sólo las lentes de la agencia Télam tuvieron el privilegio de las instantáneas. En ellas, Martín aparece retratado con el subcomisario De Feo y el comisario Roberto Brondo, jefe del área de prevención de la violencia en el fútbol. Ante las reiteradas consultas de LA NACION en esa dependencia, se informó que Brondo estaba ocupado, y que toda la información al respecto (lo sucedido en el superclásico) sería canalizada a través del área de prensa de la Policía Federal. "No le podemos brindar información", fue la escueta respuesta. Ante la requisitoria periodística sobre su retrato junto a Mauro Martín y su ingreso en el estadio, la respuesta fue idéntica: "No le podemos brindar información". Hubo varios intentos posteriores para hablar con el funcionario, todos fallidos.
Lo que sucedió después, aseguran, escapó a los encargados del Sabed. Las computadoras hicieron su trabajo. En todo caso, hubo una cadena de errores. "Nada es infalible", señaló una fuente que pidió anonimato y conoce cómo se manejan los violentos en las canchas. Minutos después, y mientras Florencio Randazzo, ministro del Interior, anunciaba desde el autódromo Oscar y Juan Gálvez que a Mauro Martín le habían aplicado el derecho de admisión, el líder de La 12 pergeñaba su ingreso.
Antes del partido, a Martín le habían prohibido el ingreso; la agencia Télam difundió esta foto | Télam
Martín pudo haber ido con su entrada -Boca sólo vendió tickets a los socios- hacia cualquier punto de ingreso para los visitantes, evadiendo los controles de los efectivos que lo habían identificado. En la tribuna xeneize, sin embargo, corrió otra versión: que las fotos sacadas con la Policía eran una puesta en escena acordada a cambio de permitirle el ingreso al superclásico. Algunos testigos que fueron al partido comentaron que Martín "siempre estuvo muy tranquilo" y que, de hecho, había encabezado la caravana desde la Bombonerita hacia el Monumental.
Una vez en la cancha, las fotos ubican a Martín debajo de Maximiliano Mazzaro -de remera celeste y gorrita azul y oro- y cerca de su hermano Gabriel. Pese a las evidencias, oficialmente negaron la presencia del líder de La 12 en el Monumental: "Mauro Martín no ingresó al estadio", dijo Darío Ruiz, Subsecretario de Seguridad de la Nación, en C5N. Ayer también se supo que, en principio, la actuación policial y el control en los ingresos también será investigada por el fiscal contravencional poreño Roberto Brotto, quien durante esta semana recabará todos los elementos de prueba sobre los incidentes.
66 son los integrantes de La 12 sobre los que pesa el derecho de admisión y no pueden ingresar en los estadios.
Schiavi y Sosa declararon en San Fernando
Dos jugadores de Boca prestaron declaración por un incidente que ocurrió hace seis meses. Rolando Schiavi y Franco Sosa acudieron al juzgado de paz de San Fernando para dar su versión sobre lo que pasó el 16 de abril, a la salida del estadio de Tigre, luego del partido en el que el conjunto de Victoria se impuso por 2-1. Esa noche, hinchas del Matador y futbolistas xeneizes se insultaron mutuamente, hubo golpes de puño y hasta balas de goma por parte de la policía. Por el mismo hecho, Santiago Silva había declarado el lunes ante la jueza de paz Patricia Carranza.
Fuente: La Nación
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