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Lunes 29 de Octubre de 2012 - 08:23 hs

Nueve Estados de EE UU, en alerta ante la llegada del huracán Sandy

Nueve Estados del tercio oriental de Estados Unidos -Nueva York, Maryland, Pensilvania, Virginia, Connecticut, Nueva Jersey, Massachussets, Delaware, Rhode Island, además del Distrito de Columbia- han declarado el estado de emergencia ante la llegada del huracán Sandy, que se desplaza con vientos sostenidos de 120 kilómetros por hora. La costa de Carolina del Norte ya sufrió este domingo los primeros embates del temporal, que en las próximas horas impactará en Nueva York y Nueva Jersey para desplazarse luego tierra adentro, hacia Pensilvania. La amenaza se extiende a ciudades como Filadelfia, Washington, Baltimore o Boston.

Las medidas tomadas ante la llegada de Sandy están convirtiendo a Nueva York en una ciudad casi fantasma. El gobernador del Estado, Andrew Cuomo, ordenó este domingo que se suspendieran todas las operaciones del transporte público -metro, trenes y autobuses- en la ciudad de los rascacielos desde las 19.00, hora local -media noche en la España peninsular- como medida preventiva ante los fuertes vientos que se avecinan. Además ha arrancado la evacuación de 375.000 personas que viven en zonas bajas de la ciudad, la denominada Zona A, en el área de las playas que miran al Atlántico. "Es por vuestra propia seguridad", decía Bloomberg a los residentes en su cuenta en Twitter.

Los barrios residenciales con orden de evacuación inmediata son zonas costeras de las Rockaways y partes de Long Island City en Queens, así como las riveras de Williamsburg y Greenpoint en Brooklyn y las zonas de playa, junto a zonas de Manhattan a ambas orillas del río Hudson y del East River y de Staten Island. Para los que no tengan la opción de trasladarse temporalmente a casas de familiares y amigos, la ciudad tiene abiertos 72 refugios por toda la ciudad. El procedimiento es el mismo que el seguido con Irene y cubre a unas 350.000 personas.

En el caso de Manhattan, gran parte de las líneas hacia Brooklyn y Queens pasan por el sur de la isla, la zona más expuesta a las crecidas. Y este lunes se espera el momento de mayor subida de las aguas que bañan las costas de Manhattan, Brooklyn, Queens y Long Island, según avisó el sábado el alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg. No se descarta incluso que el nivel pueda marcar un récord.

El sistema de transporte metropolitano sirve a 15 millones de personas en Nueva York, la mayor concentración urbana en EE UU. Pero también conecta a los empleados que acuden a la ciudad de los rascacielos desde grandes urbes como Nueva Jersey o Connecticut. Cuomo, que no quiere correr riesgos, dijo "hay que estar plenamente preparados" para el peor de los escenario. E insiste en que los trenes no son seguros si operan con fuertes vientos. Se trata de evitar daños materiales y personales pero esencialmente el goberador busca "que la gente se quede en casa".

Se repite así la situación vivida hace poco más de un año con Irene, pero en aquella ocasión el impacto de la tormenta se sintió en domingo y esta vez afectará a la ciudad en plena jornada laboral, en el arranque de la semana y a solo ocho días de las elecciones presidenciales. Los colegios públicos permanecerán cerrados este lunes. Naciones Unidas ha informado también en una nota de que todas as actividades previstas para mañana en la sede del organismo quedan suspendidas. Los periódicos The New York Times y The Wall Street Journal, por su parte, han levantado el peaje de sus webs en las informaciones relacionadas con la tormenta.

Los mercados financieros también se verán afectados. El viernes, el New York Stock Exchange -operador de la Bolsa, con sede en el Bajo Manhattan- ya elaboró planes de contingencia y este domingo decidió suspender para el lunes las operaciones en el parqué. Primero se anunció solo el cierre físico, aunque se preveía que siguiera funcionando por vía electrónica, pero finalmente se comunicó que los mercados no operarían en absoluto este lunes y posiblemente tampoco el martes. La última vez que esto sucedió fue tras los atentados del 11-S.

Fuente: elpais.com

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