Hoy

Jueves 25 de Octubre de 2012 - 07:52 hs

Para poder importar, las automotrices expanden la producción en Brasil

Definidas las reglas del nuevo régimen automotriz, las marcas que tienen inversiones en fábricas de Brasil están acelerando los trámites para adherirse al programa y de esa manera obtener mayores cuotas de importación a partir de 2013.

Además de Nissan, la primera automotriz adherida, JAC Motors, Chery y, más recientemente, BMW enviaron sus proyectos industriales al gobierno y esperan la aprobación en los próximos días.

Para ingresar en el régimen, los planes de los fabricantes precisan, primero, pasar por el tamiz del ministerio de Desa-rrollo, Industria y Comercio Exterior (Mdic). Una vez habilitadas, las empresas podrán importar un volumen equivalente a 25% de su futura capacidad de producción sin pagar los 30 puntos adicionales del Impuesto sobre Productos Industrializados (IPI).

Para muchas marcas, eso significa recuperar ventas perdidas a lo largo de 2012, cuando los importadores tuvieron que adaptarse al cobro extra del tributo a lo largo de todo el año. JAC, por ejemplo, hizo las cuentas y ve espacio para retomar los volúmenes de 2011, cuando vendió casi 24.000 autos.

La empresa está instalando una fábrica en Camacari (Bahía) para producir hasta 100.000 autos. De esa forma, podrá importar 25.000 unidades sin el IPI extra, además de generar crédito tributario para la compra de otros 25.000 automóviles, que podrá utilizar cuando tenga lista la línea de montaje.

Sergio Habib, responsable por la llegada de JAC al país, dijo que el proyecto fue enviado al gobierno hace dos semanas. "El decreto (que reglamentó el nuevo régimen) viabiliza la construcción de la fábrica", afirmó el ejecutivo durante un evento en el Salón del Automóvil en San Pablo.

Este año, el gobierno está concediendo a las automotrices una habilitación preliminar, válida hasta el 31 de marzo. Para renovar la licencia por otros doce meses, las empresas tendrán que encaminar los proyectos definitivos.

El sector de vehículos considera que la nueva política automotriz, que regirá de 2013 a 2017, brinda previsibilidad para la realización de inversiones. El anuncio del programa, a comienzos de octubre, abrió espacio para el avance de proyectos de nacionalización, como el que hizo el lunes BMW sobre la construcción de una fábrica en Santa Catarina.

La dirección de Chery informó el martes que el compacto Celer será el primer auto que producirá en la planta de Jacaerí, en San Pablo, cuyo inicio de operación está previsto hasta diciembre de 2013, tras una inversión de u$s 400 millones.

A su vez, JAC planea armar en Camacari un sucesor de los modelos J2 y J3, primero en la versión hatch y posteriormente en las versiones de utilitario deportivo y sedan.
Por otro lado, las marcas que tienen sus proyectos en etapa inicial, analizan el nuevo régimen automotriz, redimensionando sus planes o, al menos, repensando estrategias de importación.

"A largo plazo, para tener éxito en ese mercado, todos tendrán que considerar producir aquí", evaluó Dmitry Kolchanov, director de operaciones fuera de Europa de Land Rover, una de las empresas que analizan el texto del nuevo régimen automotriz antes de decidirse por la producción local. Hoy, Brasil es el séptimo mercado de Land Rover, pero Kolchanov ve potencial para que el país entre en el grupo de los cinco más grandes en tres años.
En 2013, podrá tenerse un panorama más claro sobre la reorganización del sector, coinciden las compañías. La expectativa es que, con las cuotas, el próximo año sea mejor que este, en el que las importaciones sufrieron muchas dificultades.

Flavio Padovan, presidente de Abeiva, la entidad que nuclea a las marcas sin fábrica en el país, considera que la recuperación será parcial. "Todas las automotrices están evaluando su supervivencia en el país y definiendo sus estrategias dentro del Innovar-Auto", afirmó durante el Salón del Automóvil.

Abeiva estima que las importaciones de esas empresas llegarán a 150.000 vehículos en 2013, por debajo de los casi 200.000 de 2011, pero por encima de los 120.000 proyectados para el año en curso.
Sin embargo, existen opiniones negativas sobre el nuevo régimen, que tendría exigencias demasiado pesadas para la nacionalización de procesos industriales e inversiones en innovación. Para el empresario José Luiz Gandini, que importa los autos de Kia en Brasil, el gobierno acertó en establecer cuotas de importación de acuerdo con el promedio de ventas de los últimos tres años, pero se equivocó al no concederlas de forma proporcional a los volúmenes de las marcas en el mercado.

Kia vende en Brasil un promedio de 52.000 autos por año, pero a partir de 2013, Gandini podrá traer solamente 4.800 unidades sin los 30 puntos del IPI. Por eso, el ejecutivo trabaja para llevar a la práctica el antiguo sueño de levantar una fábrica en Brasil. "Queremos una producción para atender toda nuestra demanda y estamos negociando diariamente la anticipación de nuestro proyecto", comentó.

La dirección de Volvo informó que, por el momento, la producción en el país no es una prioridad. Según el presidente de la división de automóviles de Volvo, Paulo Solti, el volumen de ventas no justificaría la inversión, por lo que la marca concentrará sus esfuerzos en la ampliación de la red de distribución, con la apertura de siete concesionarias hasta final de 2013.

Fuente: cronista.com

Seguí leyendo