El Tatengue jugará en Córdoba, luego del gran golpe que dio en Mendoza al eliminar a Independiente Rivadavia, el mejor equipo de la fase regular.
Miércoles 15 de Agosto de 2012 - 08:54 hs
Arancedo y el significado del 15 de agosto
Con motivo de la celebración de la Asunción de la Virgen, el arzobispo de Santa Fe, monseñor José María Arancedo, emitió esta homilía:
El 15 de Agosto celebramos la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María a los Cielos, que también se la conoce como la Fiesta del Tránsito de María o su Dormición, para expresar que ella no ha sufrido los signos propios de la muerte. La devoción a la Virgen María tiene en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia, su fundamento más sólido. No podemos hablar de ella si no es a partir del plan de Dios, esto la hace una devoción profundamente bíblica.
Al mismo tiempo, la presencia de María acompañando a los apóstoles en el nacimiento de la Iglesia hizo de ella una referencia única en el pueblo cristiano. Es, también, una devoción profundamente eclesial. Es más, la certeza de su maternidad divina, ella es la Madre del Hijo de Dios, sirvió al Concilio de Éfeso (430) como garantía para definir la naturaleza divina de Jesucristo. Ella no era la madre de un hombre, sino la Madre de Dios. La devoción a la Virgen María es, por ello, expresión de una madura espiritualidad bíblica y eclesial. Así lo ha vivido la tradición del pueblo cristiano.
El evangelio del día nos habla de este lugar de María en el plan de Dios, primero en su visita a Isabel y luego en su Cántico de Acción de Gracias. En el saludo de Isabel se resume la esperanza del pueblo elegido: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!”, para concluir con el mayor elogio que María recibió: “Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor” (Lc. 1, 42-44).
Sólo en este contexto comprendemos quién es la Virgen María; cuando la sacamos del proyecto de Dios, en el que todo se orienta a Jesucristo, desconocemos el sentido de su elección y su misión. Ella misma se encargará desde el evangelio en orientar nuestra mirada a su Hijo: “Hagan todo lo que él les diga” (Jn. 2, 5). Una auténtica devoción a María nos debe llevar, por lo mismo, a imitar su actitud de fe, para descubrirnos en el proyecto de Dios y a encontrar, en Jesucristo, el sentido de nuestra vida. El encuentro con Cristo es la plenitud de la devoción a la Santísima Virgen.
En su Magnificat nos habla, también, del proyecto de Dios y es para nosotros una catequesis. Comienza por un reconocimiento de la grandeza del Señor, que es causa de gozo y gratitud. Cuando Dios ocupa su lugar el hombre alcanza su verdad de hijo, y en él recupera su libertad y confianza. La auténtica fe en Dios nos libera de toda esclavitud. En esta actitud de fe ella descubre la primera nota del amor de Dios que es su bondad: “miró con bondad mi pequeñez” (Lc. 1, 48), nos dice.
Continuando, y en el marco de la experiencia del Pueblo de Dios, nos va a hablar de su misericordia: “que se extiende de generación en generación”. La misericordia en Dios, lejos de ser un sentimiento de lástima con el que sufre, es fruto de su amor personal que sana y eleva a sus hijos. Como hija predilecta de Dios nos enseña a relacionarnos con él en un clima de confianza y gratitud. Es consciente que el amor personal de Dios hacia ella implica un llamado, una misión, y lo vive con la alegría y la humildad de la verdad.
Hoy nosotros somos testigos de aquella palabra profética, cuando exclama: “En adelante todas las generaciones me llamarán feliz”. Sí, hoy la llamamos feliz y queremos renovar nuestra devoción a su condición de Madre y Catequista de nuestro caminar. Que Ella nos enseñe a descubrirnos en el plan de Dios, al que estamos llamados y en el que tenemos una misión única y personal.
El 15 de Agosto celebramos la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María a los Cielos, que también se la conoce como la Fiesta del Tránsito de María o su Dormición, para expresar que ella no ha sufrido los signos propios de la muerte. La devoción a la Virgen María tiene en las Sagradas Escrituras y en la Tradición de la Iglesia, su fundamento más sólido. No podemos hablar de ella si no es a partir del plan de Dios, esto la hace una devoción profundamente bíblica.
Al mismo tiempo, la presencia de María acompañando a los apóstoles en el nacimiento de la Iglesia hizo de ella una referencia única en el pueblo cristiano. Es, también, una devoción profundamente eclesial. Es más, la certeza de su maternidad divina, ella es la Madre del Hijo de Dios, sirvió al Concilio de Éfeso (430) como garantía para definir la naturaleza divina de Jesucristo. Ella no era la madre de un hombre, sino la Madre de Dios. La devoción a la Virgen María es, por ello, expresión de una madura espiritualidad bíblica y eclesial. Así lo ha vivido la tradición del pueblo cristiano.
El evangelio del día nos habla de este lugar de María en el plan de Dios, primero en su visita a Isabel y luego en su Cántico de Acción de Gracias. En el saludo de Isabel se resume la esperanza del pueblo elegido: “¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!”, para concluir con el mayor elogio que María recibió: “Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor” (Lc. 1, 42-44).
Sólo en este contexto comprendemos quién es la Virgen María; cuando la sacamos del proyecto de Dios, en el que todo se orienta a Jesucristo, desconocemos el sentido de su elección y su misión. Ella misma se encargará desde el evangelio en orientar nuestra mirada a su Hijo: “Hagan todo lo que él les diga” (Jn. 2, 5). Una auténtica devoción a María nos debe llevar, por lo mismo, a imitar su actitud de fe, para descubrirnos en el proyecto de Dios y a encontrar, en Jesucristo, el sentido de nuestra vida. El encuentro con Cristo es la plenitud de la devoción a la Santísima Virgen.
En su Magnificat nos habla, también, del proyecto de Dios y es para nosotros una catequesis. Comienza por un reconocimiento de la grandeza del Señor, que es causa de gozo y gratitud. Cuando Dios ocupa su lugar el hombre alcanza su verdad de hijo, y en él recupera su libertad y confianza. La auténtica fe en Dios nos libera de toda esclavitud. En esta actitud de fe ella descubre la primera nota del amor de Dios que es su bondad: “miró con bondad mi pequeñez” (Lc. 1, 48), nos dice.
Continuando, y en el marco de la experiencia del Pueblo de Dios, nos va a hablar de su misericordia: “que se extiende de generación en generación”. La misericordia en Dios, lejos de ser un sentimiento de lástima con el que sufre, es fruto de su amor personal que sana y eleva a sus hijos. Como hija predilecta de Dios nos enseña a relacionarnos con él en un clima de confianza y gratitud. Es consciente que el amor personal de Dios hacia ella implica un llamado, una misión, y lo vive con la alegría y la humildad de la verdad.
Hoy nosotros somos testigos de aquella palabra profética, cuando exclama: “En adelante todas las generaciones me llamarán feliz”. Sí, hoy la llamamos feliz y queremos renovar nuestra devoción a su condición de Madre y Catequista de nuestro caminar. Que Ella nos enseñe a descubrirnos en el plan de Dios, al que estamos llamados y en el que tenemos una misión única y personal.
Fuente: arzobispado de santa fe
Seguí leyendo
Luego de quedar afuera del Torneo Apertura, Boca apuesta todo a la Copa Libertadores
El ex Viejas Locas e Intoxicados se presentó el último sábado en el Autódromo. El concierto cortó una ausencia de diez años en la ciudad. La lista de 31 canciones abrió con “Me gustas mucho” y cerró con “Una piba como vos”.
Desde la empresa emitieron un comunicado en el que aseguran, que luego de la verificación correspondiente, "no se puede establecer ninguna vinculación entre las instalaciones sanitarias a cargo de la empresa y lo sucedido".
La Policía de Investigaciones de la Provincia de Santa Fe secuestró cocaína, marihuana, dinero en efectivo y teléfonos celulares durante dos procedimientos realizados en la capital provincial.
La mujer auspició como guardia de seguridad durante uno de los conciertos del músico y se mostró realmente emocionada.
El plante se instala en Córdoba para preparar el cotejo del martes ante el Pirata por los cuartos de final del Apertura. El panorama
Tras el triunfo ante All Boys, Medrán aseguró que se siente feliz en Colón y remarcó el impacto que tuvo en el grupo el aniversario 120 del club