La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) encendió las alarmas ante el impacto provocado por las reducciones de personal en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). La ola de despidos alcanzó principalmente a los observadores meteorológicos encargados de recopilar información técnica de campo en las distintas dependencias del país. Como consecuencia directa de estas bajas, numerosas estaciones debieron interrumpir su operatividad continua de 24 horas, registrando ventanas de hasta 12 horas sin mediciones. "Al tener menos observaciones, la calidad de nuestro pronóstico va a ser más débil", enfatizó la delegada gremial Ana Saralegui durante una entrevista brindada a LT10.
La merma en la cantidad de datos primarios afecta la precisión de los modelos numéricos y restringe la capacidad de anticipar eventos climáticos severos, un escenario especialmente crítico frente al desarrollo del fenómeno de El Niño. La dirigente gremial remarcó que la exactitud de los informes resulta determinante no solo para proteger vidas y bienes ante tormentas fuertes, sino también para la toma de decisiones estratégicas en el sector agropecuario y la economía de cada región. "El dato meteorológico es para hacer el pronóstico; si vos no tenés un buen dato meteorológico, ya todo sufre y baja la calidad", aseveró Saralegui sobre la importancia de la recolección previa.
A las cesantías se suma un agudo déficit presupuestario que dificulta el mantenimiento operativo e impide la adquisición de insumos esenciales para las mediciones en altura. Entre las falencias más severas, la vocera indicó que se interrumpieron los radiosondeos —la liberación de globos meteorológicos para medir presión y temperatura— por falta de compra de insumos, al tiempo que persisten problemas de conectividad a internet en diversas bases. "Se están contando las moneditas acá dentro para poder pagar la luz, el gas, etcétera", graficó la representante respecto al crítico estado de financiamiento del organismo descentralizado que depende del Ministerio de Defensa.
Desde la representación sindical desmintieron que la implementación de inteligencia artificial o la instalación de estaciones automáticas puedan sustituir en el corto plazo la labor técnica de los observadores. Saralegui aclaró que las estaciones automáticas aún no fueron adquiridas y que, en caso de incorporarse, requieren años de calibración previa con el equipamiento convencional y supervisión humana permanente. "Por más que tengas inteligencia artificial, si no le das datos, ¿con qué la alimentas?", cuestionó la referente para desestimar que la tecnología pueda suplir la falta de datos primarios recopilados en el territorio.
Finalmente, la referente de ATE lamentó la ausencia de canales de diálogo con las autoridades nacionales y la dirección del SMN para revisar los despidos. Asimismo, denunció la situación de extrema vulnerabilidad en la que quedaron trabajadores contratados con hasta dos décadas de antigüedad que fueron desvinculados sin indemnización. "Es realmente desesperante lo que se está viviendo. Gente que ha trabajado 15 años, 20 años, lo que sea, y se van sin un peso porque no les reconocen la antigüedad", concluyó Saralegui sobre el impacto social y laboral de las medidas.