El conflicto laboral en el Frigorífico Don Juan, ubicado en calle Espora al 4400, sumó un nuevo capítulo de tensión con una manifestación de excolaboradores frente al ingreso de la planta. A pesar de la presencia policial e integrantes de la Guardia de Infantería desplegados por la quema de neumáticos, los manifestantes reclamaron pacíficamente mientras la atención al público en el troceadero de cerdos continuaba de forma reducida. La medida visibilizó el malestar generalizado del personal, ya que de una plantilla original de más de 60 operarios, la firma despidió a más de 50 trabajadores y solo conservó a seis personas en funciones.
La intensificación de la protesta se desencadenó tras la ruptura del compromiso asumido por la patronal ante las autoridades laborales de la provincia. Según relataron los trabajadores al móvil de LT10, la empresa había acordado mantener 25 puestos de trabajo durante una audiencia en la Secretaría de Trabajo, pero en cuestión de pocos días modificó de manera intempestiva lo pactado. Al respecto, uno de los exempleados denunció la falta de cumplimiento del acta señalando: "El gremio planteó el martes lo que se había dictado por ellos, que se iban a mantener 25 puestos de trabajo, y no fue así porque en cuestión de tres días hábiles se mandaron 45 telegramas".
A la masividad de los despidos se le suma una abultada deuda salarial que incluye dos quincenas trabajadas e indemnizaciones que no fueron abonadas. Transcurridas las 48 horas reglamentarias posteriores a la llegada de los telegramas, los damnificados se presentaron en la firma para exigir soluciones, pero los propietarios les informaron que no disponían de dinero. Ante la falta de respuestas financieras, uno de los manifestantes remarcó el carácter pacífico de la concentración y expresó: "Nosotros vinimos acá en forma pacífica a reclamar que nos paguen, nada más queremos que nos paguen".
La crisis afecta de manera directa a familias con larga trayectoria en la planta industrial, donde muchos de los operarios cesanteados registran entre 15 y 28 años de antigüedad. A pesar de que la parte patronal argumenta un vaciamiento financiero que le impide comprar insumos, los trabajadores manifestaron su desconcierto ya que hasta semanas atrás se registraba un ritmo habitual de producción y despacho de carne. Frente a esta contradicción, uno de los operarios cuestionó el argumento empresario afirmando: "El plazo venció para que nos paguen y ellos dicen que no tienen plata, pero nosotros nos enteramos que salió un camión para Buenos Aires".
De cara a los próximos días, los manifestantes advirtieron que continuarán con las medidas de fuerza en los portones de la fábrica o mediante concentraciones frente a los domicilios de los dueños hasta obtener la liquidación de sus haberes. Aunque está fijada una nueva audiencia de conciliación en la Secretaría de Trabajo para el próximo día 8, los trabajadores expresaron un profundo escepticismo sobre la voluntad patronal de acatar eventuales acuerdos. En tanto, la planta permanece custodiada mientras opera al mínimo de su capacidad con la pequeña dotación que conservó su puesto.
Luego de una reunión en la Secretaría de Trabajo, les informaron que entre el lunes y jueves se realizará una inspección en el frigorífico para confirmar la cantidad de empleados que están trabajando, y si realmente se cumple o no lo acordado.