Las ventas minoristas pymes por el Día del Niño registraron una caída del 2,5% interanual medidas a precios constantes. Según el relevamiento de CAME, la demanda respondió de manera selectiva y postergada, orientándose hacia productos de menor escala pese a los esfuerzos de los comerciantes por captar volumen mediante estrategias comerciales agresivas.
El gasto medio por operación se ubicó en $45.892, lo que representó un incremento real del 0,8% frente al año pasado tras absorber el impacto de la inflación. Sin embargo, el desempeño comercial resultó ajustado a metas conservadoras: el 41,7% de los comercios manifestó que las ventas estuvieron por debajo de sus estimaciones, mientras que apenas un 9,1% consideró que la fecha fue clave para dinamizar la actividad del mes.
Para intentar sostener el consumo, el 81,2% de los negocios encuestados adhirió a promociones, destacándose la financiación con tarjeta de crédito (55,3%) y los descuentos por pago en efectivo (46,2%). El informe destaca que los consumidores postergaron la decisión de compra hasta el último momento y priorizaron bienes de bajo valor unitario, en un contexto condicionado por restricciones presupuestarias y la competencia de canales alternativos e informales.
A nivel sectorial, los cinco rubros relevados sufrieron contracciones. Las bajas más pronunciadas se dieron en Juguetería (-4,8%) e Indumentaria y accesorios (-4,1%), sectores donde la demanda se inclinó por artículos económicos y bazares de bajo costo. Por el contrario, los retrocesos más moderados se observaron en Equipos de audio, video y celulares (-1%) y Librería (-1,8%), donde la actividad se concentró en accesorios y formatos pequeños de bajo costo unitario.