El mercado de pases de Colón entró en una etapa decisiva. Después de varias gestiones que no llegaron a buen puerto, la dirigencia decidió cambiar de estrategia y apuntar directamente a un futbolista capaz de modificar la jerarquía del plantel. El nombre elegido no sorprende a nadie: Rubén Botta volvió a convertirse en la gran obsesión rojinegra.
La caída de la negociación por Marcelo Eggel, uno de los mediocampistas que encabezaba la lista de prioridades, obligó a la dirección deportiva que conduce Diego Colotto a mover rápidamente las piezas. En lugar de salir en busca de otra alternativa similar, el club optó por ir a fondo por un viejo conocido de la casa.
El objetivo no es sencillo. Botta viene de actuar en Defensa y Justicia y convencerlo de regresar a la Primera Nacional implica un importante esfuerzo económico. Aín así, en Colón entienden que se trata de una inversión que puede marcar una diferencia deportiva en la segunda parte del campeonato. La intención de la dirigencia es clara: darle a Ezequiel Medrán un futbolista desequilibrante, con experiencia (36 años) y capacidad para asumir el liderazgo futbolístico de un equipo que aspira a pelear por el ascenso hasta el final.
En las últimas horas se produjeron nuevos acercamientos entre las partes y, puertas adentro, el clima es de moderado optimismo. Las señales recibidas fueron alentadoras y alimentan la esperanza de que la negociación pueda llegar a buen puerto. Sin embargo, todavía no hay lugar para dar nada por cerrado. Más allá del aspecto económico y deportivo, existe un elemento que puede terminar inclinando la balanza: la decisión familiar del futbolista. Ese punto aparece como el principal condicionante de una operación que, en los papeles, comenzó a tomar fuerza, pero que todavía está lejos de oficializarse.
En Colón saben que las próximas horas serán determinantes. El club apuesta fuerte por un nombre que conoce el mundo sabalero, convencido de que su regreso no solo elevaría el nivel del equipo, sino que también representaría un golpe anímico importante de cara a una segunda rueda en la que el margen de error será cada vez menor.