Aunque el mercado de pases de Unión todavía no ofrece demasiadas novedades en materia de incorporaciones, sí comienza a definir salidas. Una de ellas es la de Diego Díaz, quien este viernes entrenó a la par del resto, a la espera de que se concrete su cesión a Patronato.
Las conversaciones entre ambos clubes avanzaron de manera positiva y existe un entendimiento para que el atacante continúe su carrera en Paraná durante la segunda parte de la temporada. Sin embargo, todavía restan resolver algunos aspectos de la operación antes de que pueda oficializarse.
Uno de los puntos que mantiene en pausa el préstamo es que Unión continúa recibiendo consultas por el futbolista y no descarta la posibilidad de obtener un cargo económico por la cesión si aparece una alternativa que mejore las condiciones actuales. Esa situación hizo que la negociación se estire algunos días más, aunque no modificó el escenario de fondo.
En el Tatengue reina el optimismo y consideran que la transferencia terminará cerrándose. La intención de todas las partes es que Díaz tenga continuidad en la Primera Nacional, una categoría que aparece como el contexto ideal para ganar rodaje y seguir con su crecimiento futbolístico. La decisión también responde a una cuestión deportiva. Con Leonardo Madelón al frente del plantel, el delantero sabía que tendría pocas oportunidades para pelear por un lugar entre los titulares, ya que corría desde atrás en la consideración del entrenador dentro de un sector con varias alternativas.