La crisis económica y la paralización total de la obra pública nacional continúan golpeando con dureza el entramado industrial de la provincia de Santa Fe. En diálogo con LT10, Pablo, referente de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de la seccional Villa Constitución, advirtió sobre el panorama crítico que atraviesa la planta de Acindar. Según precisó el dirigente, la producción de acero de la empresa líder cayó entre un 45% y un 50% en comparación con los niveles históricos, arrastrada por el desplome de la actividad y la inserción del acero chino en el mercado regional.
"Pasamos de fabricar un promedio de 1.200.000 toneladas a apenas 670.000 o 700.000 toneladas anuales", detalló. Esta fuerte contracción derivó en la suspensión de casi 300 trabajadores en el sector de la acería y otros 70 operarios en la planta de reducción directa, encargada de procesar el mineral de hierro.
El representante gremial explicó que la pérdida de competitividad responde a un "compendio de situaciones". Por un lado, apuntó contra el ingreso masivo de acero proveniente de China, tanto en materias primas como en productos terminados (electrodomésticos y automóviles), que compite mediante prácticas de dumping y subsidios estatales en energía y transporte. Por el otro, cuestionó la política impositiva del Gobierno nacional.
"En las reuniones paritarias la empresa nos plantea que el Gobierno todavía no retiró el 5% de impuestos a la exportación, un gravamen implementado en 2023 por el exministro Sergio Massa", señaló. El dirigente calificó la medida como inequitativa frente a las exenciones otorgadas a otros sectores, como el campo, y advirtió que los costos locales en dólares se dispararon. "Nos dicen que el dólar está bajo, que no son competitivos y que ya no pueden pagar salarios, que de por sí están deprimidos por la pérdida del poder adquisitivo".
Respecto a la estrategia sindical frente al mandato del presidente Javier Milei, el metalúrgico consideró que el escenario no cambiará en el corto plazo. "Es un modelo de extraccionismo que apunta a salarios a la baja y que va a destruir la industria. Todo lo que se pierda ahora en el entramado productivo y en las pymes va a costar muchísimo recuperarlo", alertó.
Reclamos a la provincia de Santa Fe
La sangría de puestos de trabajo en la región es alarmante. De acuerdo con las cifras de la seccional, en los últimos dos años se perdieron 800 puestos laborales en el sector: 420 trabajadores de planta permanente, 200 contratistas y el resto distribuido en los talleres metalúrgicos satélites que dependen directamente de Acindar.
Ante esta coyuntura, el dirigente santafesino también dirigió sus reclamos hacia las autoridades provinciales, exigiendo reformas estructurales urgentes en materia energética. "No podemos seguir teniendo una provincia que solo tiene una distribuidora de energía (la EPE) en lugar de generadoras. En su momento, el laminado industrial estuvo por construir una acería, pero le pedían 50 millones de dólares solo para un transformador y la provincia no tenía las herramientas para propiciar esa inversión", fustigó, contrastando la situación con los proyectos termoeléctricos que se ejecutan del lado bonaerense de la frontera regional.
Para finalizar, confirmó que la conducción gremial local expondrá este crítico panorama ante la Comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Diputados de Santa Fe, tras haber recibido una invitación formal. "Es una oportunidad importante para llevar la voz de los trabajadores, porque la situación en Villa Constitución es verdaderamente límite", concluyó.
