Los recientes homicidios de Federico Acosta, de 46 años, y Emiliano Román, de 40, volvieron a poner en el centro de la escena la situación de inseguridad que atraviesa barrio San Lorenzo. Ambos habían sido baleados en hechos ocurridos semanas atrás y fallecieron durante los últimos días, lo que generó una profunda preocupación entre los habitantes de la zona.
En diálogo con LT10, la presidenta de la vecinal San Lorenzo, Gisela Martínez Galeano, expresó su alarma por el aumento de la violencia y reclamó medidas urgentes para reforzar la seguridad en el sector.
Martínez Galeano aseguró que los vecinos vienen advirtiendo desde hace tiempo sobre el deterioro de la situación: "Lo que está pasando es lo que venimos reclamando continuamente: que vuelva a haber un operativo más extenso como el que teníamos hasta hace un año", sostuvo.
Según explicó, uno de los principales problemas es la escasa presencia de patrulleros durante la noche. "Estamos notando muchísimo que hay un horario determinado, desde las 22 en adelante, en el que la zona queda prácticamente liberada", afirmó.
La dirigente barrial remarcó que los episodios violentos no son aislados y que existe una sensación creciente de desprotección. "Hay tiroteos y se escuchan detonaciones durante todo el día. La peligrosidad aumenta durante la noche porque uno nunca sabe si va a poder volver bien de trabajar o de estudiar, o si al otro día va a poder salir a cumplir con sus obligaciones", describió.
En referencia a los dos crímenes que conmocionaron al barrio, señaló que "lo de Román y lo de Acosta no son hechos aislados", y vinculó la situación directamente con la falta de controles preventivos que anteriormente se realizaban en la zona.
Martínez Galeano sostuvo que el retiro de los operativos de saturación y de las Patrullas de Acción Táctica (PAT) generó un cambio notorio y negativo en la dinámica barrial. "Por lo menos antes (los delincuentes) estaban más contenidos, respetaban un poco más y la comunidad dormía tranquila. Hoy ya no se duerme en paz", aseguró.
La vecinalista también describió un escenario donde los delitos cotidianos conviven con los hechos de extrema violencia. "Más allá de lo que siempre denunciamos, los robos bajo la modalidad de 'caminantes', los 'picaporteos' y el circuito de reventa de cosas robadas siguen siendo moneda corriente", afirmó.
Para la presidenta vecinal, tras el retiro de los dispositivos especiales de seguridad se produjo una rápida reaparición de las problemáticas históricas del sector: "Es como que volvió el relajamiento en materia de prevención".
Al ser consultada sobre el trasfondo de los ataques armados, evitó hacer afirmaciones categóricas respecto de posibles vínculos con el narcotráfico. "A ciencia cierta no sé si todos los hechos están vinculados a la venta de estupefacientes", aclaró, aunque reconoció que existen investigaciones en marcha y personas detenidas por algunos de los episodios recientes.
Finalmente, insistió en que el reclamo principal de la comunidad es recuperar la tranquilidad. "Nosotros vamos a seguir reclamando que haya justicia, que haya seguridad, que nuestros vecinos puedan dormir tranquilamente y que los chicos puedan salir a jugar o ir a la escuela", concluyó.