Hay victorias que entregan tres puntos y hay otras que quedan guardadas mucho más profundo. La que consiguió Unión en Mendoza pertenece claramente al segundo grupo. El 2-1 frente a Independiente Rivadavia no solo significó una clasificación a los cuartos de final del Torneo Apertura. También representó un nuevo paso histórico para un club que, lentamente, empezó a acostumbrarse a competir en escenarios donde antes apenas soñaba con estar.
Con este avance, Unión alcanzó por sexta vez en su historia una instancia de este calibre dentro del fútbol argentino. Un dato que toma todavía más valor si se observa el recorrido completo de la institución y la dificultad que implica sostener protagonismo en torneos de eliminación directa.
Ahora el próximo desafío será el martes, cuando el Tatengue visite a Belgrano, con horario aún a confirmar, en busca de seguir rompiendo barreras y meterse entre los cuatro mejores del certamen.
Curiosamente, no será la primera vez que Unión dispute unos cuartos de final frente a un equipo cordobés. La historia ya lo cruzó dos veces con Talleres en esta clase de escenarios: ocurrió en los Nacionales de 1976 y 1979, dos antecedentes que todavía ocupan un lugar especial en la memoria rojiblanca.
En los viejos Nacionales, #Unión jugó 5 veces x los 4tos de final. El dato d color es q 2 de ellas fueron frente a un rival cordobés
— Lautaro Falcón (@FalconLautaro) May 10, 2026
Nacional 76 y 79 ante Talleres
Esta será la 6ta vez q juegue ésta instancia en torneos de Primera División y nuevament ante un cordobés (#Belgrano) pic.twitter.com/6XALRJ9Xij
Hoy, décadas después, el club vuelve a encontrarse frente a una oportunidad que moviliza a todos. Porque cada ronda que avanza alimenta algo que en Santa Fe crece partido a partido: la sensación de que este equipo puede seguir haciendo historia.