A días de un cruce clave por la Libertadores contra Boca, Barcelona de Ecuador profundizó su mal momento con un empate que encendió alarmas. El 1-1 ante Manta, último en la Liga, dejó una sensación amarga en la cancha del Monumental y aumentó la presión de cara al duelo frente al Xeneize. Los hinchas explotaron contra César Farías y el entrenador se refirió a una "guerra interna".
El rendimiento colectivo generó fastidio en las tribunas, que no tardaron en apuntar contra el entrenador. Durante el partido y tras el pitazo final, los hinchas hicieron sentir su bronca con un claro “Fuera Farías”, molestos por la falta de respuestas futbolísticas.
La igualdad tomó más peso por el contexto: el rival jugó todo el segundo tiempo con uno menos y aun así no fue dominado. El conjunto local ni siquiera logró rematar al arco con claridad en ese tramo, pese a la superioridad numérica.
En conferencia, César Farías reaccionó con dureza y dejó frases contundentes sobre lo ocurrido: "Primera vez que nos patean al arco y nos empatan. Ni en Barcelona en ningún lugar donde dirigí me pasó algo igual. Estando con ventaja numérica fabricamos un penal en contra. Seguramente tiene que ver (los abucheos) tener un grupo que es una orquesta, orquestada totalmente...".
El venezolano también cargó contra el clima interno que rodea al club y no esquivó el conflicto. "No quieres al que salió campeón, ni al juvenil ni al que vino… no quieres a nadie. Es una orquesta orquestada, una guerra interna que nos está golpeando y tenemos que salir adelante".
Pensando en el choque ante el Xeneize, el DT admitió que el resultado complica la preparación: "Hoy era un lindo día para nosotros haber metido tres puntos, viéndonos tranquilitos, concentrarnos en que queremos hacer un buen partido el día de martes. Y obviamente se vio que el equipo sintió el trajín de tantos partidos, de tantos viajes...".
Además, cuestionó la falta de eficacia y calificó lo sucedido como inexplicable: "Es relativo, Barcelona antes de comenzar el juego era el segundo equipo con menos goles recibidos. Después obviamente que al no tener capacidad goleadora te va a traer dificultad para defenderte. Lo que pasó es inaudito, no tiene ningún tipo de sentido".
Por último, relató un episodio llamativo tras el encuentro y dejó una reflexión sobre el momento: "Esa fue la insistencia, pero es un club en el que se juega con la adversidad interna y la contraria. Yo salí ahora y un policía me dijo que no se puede empatar de local… alguien que tiene que venir con la boquita cerrada, es así. No me asusta eso, sé que la vida tiene problemas mucho más grandes de los que tiene Barcelona. Esta es la que hay que aguantar, es increíble pero hay que pasarla. Esto es un blooper total, pero es aceptar, seguir luchando y tener la capacidad de reflexionar y de colocarse dentro para saber si tenemos o no tenemos con qué. Es posible que esa batalla ambiental, que por momentos la estaban esperando, empieza a florecer ahora".
En ese tono, cerró con una mirada resignada sobre el presente del equipo: "Los hinchas tienen toda la razón de estar bravos, como nosotros, eso está bien. Pero el tema es que estás perdiendo antes que empiece el partido. E incluso estando arriba en el marcador. Será más sabroso el día que podamos revertir esto".
Barcelona -próximo rival de Boca- marcha último en el Grupo D de la Libertadores, sin unidades. Mientras, Cruzeiro (tercero), el Xeneize y la Universidad Católica tienen 6 puntos. El duelo entre el conjunto ecuatoriano y el equipo de Claudio Úbeda será el martes 5 de mayo, en Ecuador.