Inter Miami protagonizó una de esas noches que duelen y mucho. En el clásico de Florida, el equipo de Lionel Messi ganaba 3-0 y parecía tener todo controlado, pero se cayó en el segundo tiempo y terminó perdiendo 4-3 frente a Orlando City por la MLS.
Tras el golpazo en el NU Stadium, todas las miradas apuntaron a Guillermo Hoyos. En conferencia de prensa, el entrenador argentino, que reemplazó a Javier Mascherano en el cargo, fue consultado por las fallas en defensa y por una estadística preocupante: 19 goles recibidos en apenas 11 partidos.
Lejos de esquivar el tema, respondió con un extenso monólogo de seis minutos en el que no aceptó repreguntas y evitó responsabilizar a sus jugadores. “Estoy orgulloso de mi equipo”, sentenció en primera instancia, pese a la durísima derrota.
En esa misma línea, el DT de las Garzas dejó otra fuerte frase que marcó su postura: “Estas derrotas hacen verdaderos hombres”. Y agregó, con tono firme, una idea que sintetizó su mensaje: “Hay que morir de pie”.
El entrenador también hizo foco en el contraste entre las dos caras del equipo. Definió al primer tiempo como “una orquesta”, aunque reconoció que en el segundo tiempo hubo “desajustes” que deberán corregirse. Aun así, se mostró confiado en lo que viene: “No estamos vencidos, seguimos respirando y vamos por más, por mucho más”.
Antes de cerrar la conferencia, Hoyos dejó una última reflexión cargada de emoción que terminó de darle un tinte particular a la noche. “Amo a mis jugadores porque es mi raza”, concluyó.