La crisis del transporte en la provincia (que lleva varios meses) alcanzó un punto crítico. Rodolfo Wagner, referente de la Asociación de Transportistas de Pasajeros (ATAP), indicó por LT10 que se llego a esto debido al desfase tarifario, el aumento del combustible y una preocupante caída en la cantidad de pasajeros que pagan su boleto.
Según Wagner, la última actualización de la tarifa se realizó en agosto basada en costos de junio y julio, lo que ha generado un atraso significativo frente a la inflación constante. Ante este panorama, el sector ha formalizado un pedido urgente: "Estamos solicitando a fecha de hoy un 45% de aumento costo de la tarifa".
Un combo de factores críticos
El referente del sector explicó que el aumento en los insumos básicos, especialmente el gasoil, ha golpeado duramente la economía de las empresas. El combustible, que es el rubro que más dinero demanda, sufrió un incremento cercano al 70% desde agosto, pasando de 1.300 a 2.200 pesos. "¿Cómo haces para sostener el negocio con una tarifa regulada por el Estado que la maneja políticamente y nosotros tenemos que sostener el servicio con todos esos aumentos...?", cuestionó.
Además del incremento de costos, el sistema enfrenta una caída de entre el 25% y 30% en la carga de pasajes desde la pandemia, sumado a un alto índice de gratuidades. Wagner fue tajante al describir la distorsión del sistema actual: "De 10 pasajeros que suben, seis no pagan. Entonces, no se puede sostener un sistema con esa ecuación económica".
Reducción de servicios como medida de emergencia
Como consecuencia de esta situación, algunas empresas han comenzado a aplicar una reducción de servicios de entre el 5% y el 8% en horarios y recorridos de menor demanda para intentar reducir el gasto de combustible. Wagner calificó la realidad del sector como dramática, asegurando que: "Hoy realmente la palabra es esa insostenible y estamos casi que en un callejón sin salida porque esto no vemos visto de solución".
Finalmente, advirtió que el esquema actual se ha convertido en un "círculo vicioso", donde el costo del servicio recae sobre una minoría, ya que cada vez son menos las personas que efectivamente abonan el boleto para sostener a quienes viajan gratis