La incertidumbre que rodea a la Finalissima entre la Selección Argentina y España empieza a generar preocupación en el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni. A la espera de una resolución entre las federaciones, el entrenador ya presentó una prelista de futbolistas, aunque todavía no está claro si el partido finalmente se disputará.
La situación coloca al DT en un escenario incómodo: debe preparar un posible encuentro ante un rival de jerarquía y al mismo tiempo contemplar la posibilidad de que se suspenda. En ese caso, el cuerpo técnico debería salir a organizar amistosos de urgencia para llegar con rodaje al Mundial que se jugará en Estados Unidos, México y Canadá.
Si bien la lista definitiva todavía no fue oficializada, la prelista enviada a los clubes sirve para alertarlos sobre una eventual convocatoria. Sin embargo, la falta de definición sobre la Finalissima mantiene a Scaloni en una especie de limbo a la hora de planificar la próxima fecha FIFA.
En paralelo, otro amistoso que estaba previsto frente a Qatar quedó prácticamente descartado por el conflicto bélico que afecta a Medio Oriente. De concretarse esa baja, la Albiceleste también perdería una oportunidad más de sumar minutos de competencia.
Mientras tanto, el conflicto principal sigue siendo la sede del partido. La UEFA pretende que el encuentro se juegue en territorio español, una postura que no aceptan ni la AFA ni la Conmebol. Esa posición quedó ratificada tras la reunión entre Claudio Tapia y Alejandro Domínguez, quienes mantendrán una videollamada con los dirigentes europeos para intentar destrabar la situación.
A partir de esa conversación pueden abrirse dos caminos: que se acuerde una sede neutral y el partido se dispute, o que las posturas se mantengan firmes y la Finalissima termine postergándose. Mientras tanto, Scaloni espera una resolución, consciente de que cada partido de preparación será clave en la defensa del título mundial.