El proceso judicial por el homicidio de Nahuel Robles, ocurrido en la ciudad de Santo Tomé, llegó a su fin este miércoles tras la firma de un procedimiento abreviado. El acuerdo, alcanzado entre la Fiscalía, la defensa y la querella, establece una condena de 25 años de prisión efectiva para el autor del hecho.
El hecho: un robo que terminó en tragedia
El fiscal del caso recordó que el crimen sucedió cuando Robles se dirigía junto a una amiga hacia un cumpleaños. En el camino, fueron interceptados por Guerrero, quien inicialmente simuló querer ayudarlos para acompañarlos a pie hacia su destino. Sin embargo, en un descuido, despojó a Robles de su teléfono celular.
La víctima persiguió al delincuente para recuperar su pertenencia y logró alcanzarlo en calle Necochea, entre Moreno y Castelli en Santo Tomé. "Allí se generó una resistencia y el autor extrajo un arma blanca, una cuchilla, con la que hirió a Robles a la altura del cuello, provocándole la muerte prácticamente en el lugar", detalló el fiscal Estanislao Giavedoni.
El debate jurídico: ¿Homicidio o robo seguido de muerte?
Uno de los puntos clave del acuerdo fue la calificación legal. Originalmente, la fiscalía evaluaba la figura de "homicidio criminis causa" (matar para lograr la impunidad del robo), que prevé la prisión perpetua. Sin embargo, la defensa propuso la calificación de "robo seguido de muerte".
"Técnicamente, el límite entre ambas figuras es difuso y radica en el dolo, es decir, en la intención original de la persona", explicó el fiscal. Al considerar que el delito de robo seguido de muerte podría haber sido introducido como una opción menor durante un juicio por jurados, las partes optaron por asegurar una condena alta de 25 años, evitando la incertidumbre del debate oral.
El pedido de la familia
La decisión final contó con el aval fundamental de los familiares de Nahuel Robles, representados por el Centro de Asistencia Judicial (CAJ). Según se expuso en la audiencia, la familia manifestó su voluntad de culminar el proceso penal para poder transitar el duelo en paz.
"La querella nos informó que la familia tenía intenciones de cerrar esta etapa. Preferían una condena firme de 25 años antes que extender el proceso en un juicio por jurados", señaló el fiscal. Finalmente, se confirmó que Guerrero no poseía antecedentes penales previos al momento de cometer el asesinato.